Compraron un pueblo abandonado hace 50 años en España y convocan a familias de todo el mundo para repoblarlo
Una pareja neerlandesa transformó Bárcena de Bureba en una ecoaldea autosuficiente con energía solar y bosque comestible. Conocé este increíble proyecto.
Las ruinas de Bárcena de Bureba, el escenario elegido para levantar una ecoaldea autosuficiente desde cero.
Una pareja de Países Bajos compró un pueblo abandonado en España y lo transformó en una ecoaldea autosuficiente de vanguardia. Maaike Geurts y Tibor Strausz son los impulsores de esta iniciativa que busca revertir décadas de olvido en Bárcena de Bureba, una localidad de la provincia de Burgos.
Te podría interesar
El paraje llevaba casi 50 años completamente deshabitado. La compra, que se consolidó en 2024, abarca entre 62 y 65 inmuebles que estaban en ruinas. Los nuevos dueños planean recuperar las viviendas y restaurar las calles mediante el trabajo comunitario.
Una pareja compra un pueblo fantasma entero y les pide a otros que se unan
Ecoaldea autosuficiente: cómo funciona el sistema de energía solar y agua filtrada
Los fundadores de la ecoaldea autosuficiente montaron una red eléctrica local basada en energía solar de manera muy práctica. Instalaron paneles solares y baterías de alta capacidad adentro de un contenedor marítimo para dar luz a todo el predio.
Además de la electricidad limpia, el proyecto diseñó soluciones hídricas avanzadas. Implementaron un sistema de filtrado para aprovechar el agua del río cercano, sumando balsas y riego clave para las huertas colectivas.
La producción de alimentos se basa en la agricultura regenerativa para cuidar el suelo. La gran apuesta de la comunidad es el desarrollo de un bosque comestible, pensado para garantizar la conservación y el abastecimiento sostenible.
Los requisitos para sumarse a la ecoaldea autosuficiente en Bárcena de Bureba
La pareja busca incorporar de manera activa a nuevas familias de distintos países. El objetivo es sumar vecinos comprometidos que aporten mano de obra y recursos económicos para la reconstrucción del pueblo abandonado.
A cambio de la inversión y el trabajo diario, los interesados reciben la oportunidad de:
- Rehabilitar propiedades históricas en desuso.
- Participar en las decisiones colectivas de la comunidad.
- Desarrollar talleres artesanales y proyectos agrícolas productivos.
- Vivir bajo normas internas de economía compartida y consumo responsable.
El camino hacia la reactivación total presenta desafíos climáticos y burocráticos severos. La falta de conectividad, el acceso sanitario limitado y la ausencia de servicios básicos iniciales son los principales obstáculos que la comunidad planea resolver a corto plazo.
Pese a las dificultades, los promotores confían en la viabilidad del lugar gracias al turismo rural y la producción local. Quienes deseen cambiar de vida y conocer el día a día en la ecoaldea autosuficiente pueden contactarse a través de las redes sociales del proyecto.





