Después de un verano intenso, es común que el césped pierda color, se vea amarillento o presente zonas secas y debilitadas. Las altas temperaturas, la falta de agua o el riego inadecuado pueden provocar estrés y quemaduras en el pasto.
La buena noticia es que, si las raíces siguen vivas, el césped puede recuperarse. El final del verano y el inicio del otoño son momentos clave para ayudarlo a regenerarse.
Por qué el césped se quema en verano
El césped sufre cuando la temperatura del suelo es muy alta y la evaporación del agua supera su capacidad de absorción. En esos casos, el pasto entra en un estado de estrés que frena su crecimiento y afecta su color.
Además, cortar demasiado bajo, regar en horarios inadecuados o pisarlo en exceso durante olas de calor puede agravar el daño.
Los pasos para recuperar un césped quemado por el verano
Evaluar si las raíces siguen vivas: tirar suavemente del pasto ayuda a comprobarlo. Si se desprende con facilidad y la base está seca, puede requerir resiembra. Si ofrece resistencia, hay posibilidades de recuperación.
Airear el suelo: pinchar la tierra con una horquilla o herramienta de aireación mejora la oxigenación y facilita la absorción de agua.
Ajustar el riego: regar en profundidad, pero sin encharcar, es clave. Lo ideal es hacerlo temprano por la mañana para reducir evaporación.
Cortar a una altura mayor: mantener el césped un poco más alto ayuda a proteger las raíces del calor residual.
Aplicar fertilizante adecuado para recuperación: en el final del verano conviene usar un fertilizante equilibrado que estimule raíces y no solo el crecimiento superficial.
Resembrar zonas muy dañadas: si hay sectores completamente secos, es recomendable remover la capa superficial y sembrar nuevamente.
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El calor extremo puede dañar el pasto.
Cuándo esperar resultados
La recuperación no es inmediata. Si las raíces están sanas, en dos o tres semanas pueden empezar a verse brotes nuevos. Con temperaturas más frescas y mayor humedad ambiental, el césped suele reaccionar mejor.
El otoño es una oportunidad ideal para fortalecer el pasto antes del invierno. Con una intervención temprana y cuidados constantes, es posible devolverle el color verde y la densidad perdida durante el verano.