No se trata de acné. Esos 'granitos' que aparecen el los brazos o las piernas tienen otro nombre: queratosis pilaris, denominada de manera común como 'piel de gallina'. Normalmente suelen aparecer en la parte de atrás de los brazos, piernas, pecho y glúteos. Muchas veces la gente confunde esta afección con un brote de acné, pero su aparición tiene otra naturaleza. Comentan esta condición cutánea se da de manera aislada, aunque se pueden asociar a fototipos o pieles más oscuras y dermatitis atópica. Además, se puede asociar a obesidad, diabetes, insuficiencia renal, o incluso con el uso de fármacos, como corticoides sistémicos, litio y vemurafenib.Si aparece, entonces, de manera aislada, puede ser más común en mujeres tras dar a luz y en los años de adolescencia.
La queratosis pilaris se produce por un exceso de una proteína conocida como queratina, es decir, una acumulación de células muertas sobre los folículos pilosos, dando pie a la formación de pequeños granitos o protuberancias en la piel. En algunos casos, cuando la acumulación es elevada, estos granos se irritan excesivamente provocando que la piel adquiera un tono muy rojizo.
Consecuencias de la 'piel de gallina'
Sobre qué problemas puede generar este trastorno de la piel, los especialistas indican que por lo general suele tener más una implicación estética, sobre todo cuando se da en zonas más expuestas como la cara.
"También puede provocar una cierta aspereza cutánea, acompañada de sequedad", indican. Es muy poco frecuente, pero puede ser que también ocasione leve picor o prurito. "Suelen desaparecer sin lesión residual, aunque en ocasiones pueden dejar cicatriz residual, sobre todo las que se dan en la región facial", advierten. Además, añaden que, en general, esta condición mejora con el verano, y empeora en el invierno, debido a la menor humedad ambiental.
Qué hacer para mejorarla
Respecto a los posibles tratamientos, los especialistas explican que hay que dar dos pasos: el de la exfoliación para retirar esta acumulación de células muertas, para trabajar la mejora de la renovación celular; y el de la hidratación profunda del tejido. Sobre qué tipo de productos utilizar, se recomiendan las lociones emolientes y los exfoliantes tópicos (que contengan ácido láctico, ácido salicílico o urea).
Asimismo, es importante tener en cuenta que tener un buen cuidado de la piel, y una buena higiene. Especialistas en dermatología dejan varias recomendaciones, dirigidas a mantener un buen nivel de humedad en la piel. Asimismo, es importante recordar que ante cualquier duda, lo ideal es consultar a un médico dermatólogo de confianza.
- Evitar una excesiva fricción al secar la piel. Es válido dejarla un poco húmeda.
- Limitar el tiempo de la ducha a no más de 10-15 minutos y utilizar agua tibia.
- Usar cremas hidratantes tras el baño.



