Cómo lograr que un potus crezca más rápido y tenga hojas cada vez más grandes

Solo aplicando algunos cambios en los cuidados básicos, se puede lograr que esta planta desarrolle un follaje mucho más abundante.

Estos cambios en los cuidados básicos ayudan a que el potus tenga hojas mucho más grandes.

Estos cambios en los cuidados básicos ayudan a que el potus tenga hojas mucho más grandes.

El potus(Epipremnum aureum) es una de las plantas de interior más elegidas por su resistencia y facilidad de cultivo. Se adapta a distintos ambientes, tolera algunos descuidos y puede crecer durante muchos años con pocos cuidados.

Sin embargo, no siempre desarrolla las hojas grandes y vistosas que suele mostrar en viveros o en su hábitat natural. Cuando el ambiente no reúne las condiciones adecuadas, el crecimiento se vuelve más lento y las hojas nuevas aparecen cada vez más pequeñas.

La buena noticia es que algunos cambios simples en los cuidados pueden ayudar a que el potus crezca con más fuerza y desarrolle un follaje mucho más abundante.

Los cuidados que ayudan a que el potus alcance todo su potencial

Aunque es una planta muy resistente, existen algunos factores que influyen directamente en su crecimiento.

Mucha luz natural, pero siempre indirecta

El potus necesita ambientes muy luminosos para crecer con vigor. La falta de luz no suele matarlo, pero sí reduce el tamaño de las hojas y hace que los tallos se alarguen buscando claridad.

Lo ideal es ubicarlo cerca de una ventana donde reciba abundante luz indirecta durante gran parte del día. El sol fuerte, especialmente durante la tarde, puede quemar las hojas.

Darle un tutor para que pueda trepar

Uno de los secretos menos conocidos para obtener hojas grandes consiste en permitir que la planta crezca hacia arriba. En la naturaleza, el potus utiliza árboles y troncos como soporte. Cuando sus raíces aéreas encuentran una superficie donde sujetarse, la planta responde desarrollando hojas cada vez más grandes.

Un tutor de musgo o de fibra de coco ayuda a reproducir esas condiciones dentro de casa y favorece un crecimiento mucho más vigoroso que cuando la planta solo cuelga desde una maceta.

Regar únicamente cuando el sustrato lo necesita

El exceso de agua es uno de los errores más frecuentes. Conviene esperar a que la parte superior del sustrato se seque antes de volver a regar. Además, la maceta debe tener buen drenaje para evitar que el agua permanezca alrededor de las raíces.

Fertilizar durante la etapa de crecimiento

En primavera y verano, un fertilizante para plantas de follaje ayuda a estimular la aparición de nuevos brotes y el desarrollo de hojas más grandes. No hace falta aplicar grandes cantidades: una fertilización periódica durante la temporada de crecimiento suele ser suficiente.

Mantener las hojas limpias

Con el paso del tiempo, el polvo se acumula sobre el follaje e impide que la planta aproveche toda la luz disponible. Pasar un paño apenas húmedo sobre las hojas mejora su aspecto y favorece una fotosíntesis más eficiente.

Un soporte de musgo o fibra de coco ayuda a reproducir las condiciones de su hábitat natural.

Un soporte de musgo o fibra de coco ayuda a reproducir las condiciones de su hábitat natural.

Un pequeño cambio puede marcar una gran diferencia

Muchas personas creen que el tamaño de las hojas depende únicamente de la edad del potus. Sin embargo, la luz, el soporte para trepar y los cuidados diarios influyen mucho más de lo que parece.

Cuando encuentra buenas condiciones para crecer, esta planta responde con tallos más vigorosos, nuevos brotes y hojas que pueden alcanzar un tamaño muy superior al habitual en los ejemplares cultivados únicamente como plantas colgantes.

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