Las brochas de maquillaje pueden ser aliadas perfectas para lograr un look impecable, pero si no las limpiás seguido, se convierten en un verdadero peligro para la piel. Acumulan restos de base, polvo, sombra y la grasa natural del rostro, lo que puede provocar granitos, irritaciones y hasta arruinar el acabado del maquillaje.
Por suerte, existe un truco casero fácil, rápido y efectivo para dejarlas como nuevas y evitar todos esos problemas.
Brochas de maquillaje: todo lo que necesitás saber para mantenerlas limpias y aprovecharlas al máximo
Brochas de maquillaje: todo lo que necesitás saber para mantenerlas limpias y aprovecharlas al máximo
¿Por qué es tan importante limpiar las brochas?
Mantener las brochas limpias no es solo una cuestión de orden. Es fundamental para:
Evitar la acumulación de bacterias
Prevenir brotes y alergias en la piel
Mejorar el resultado del maquillaje
Hacer que las brochas duren más tiempo
Si las usás todos los días y no las lavás, la suciedad se acumula y puede terminar en tu piel.
El truco casero que nunca falla
La combinación mágica es simple: agua tibia, detergente neutro y un poco de vinagre blanco. Esta mezcla limpia en profundidad, desinfecta y elimina la grasa sin dañar las cerdas.
¿Qué vas a necesitar?
Un bowl con agua tibia
1 cucharadita de detergente neutro
1 chorrito de vinagre blanco
Una toalla limpia
Paso a paso para limpiar tus brochas
Mezclá el agua tibia con el detergente y el vinagre en el bowl.
Mojá solo las cerdas de la brocha (evitá mojar el mango para que no se despegue).
Frotá suavemente las cerdas contra la palma de tu mano o una toalla.
Enjuagá con agua limpia hasta que no salga más maquillaje.
Escurrí sin retorcer las cerdas.
Dejá secar las brochas apoyadas en horizontal sobre una toalla limpia.
Con este truco, tus brochas van a durar más, tu maquillaje va a lucir mejor y, lo más importante, tu piel va a estar protegida de irritaciones y brotes.