La rejilla del patio suele pasar desapercibida hasta que aparecen los malos olores o el agua deja de drenar bien. Hojas, tierra y restos orgánicos se acumulan con facilidad y pueden generar obstrucciones si no se limpian con regularidad.
Para evitar este problema, hay un truco casero muy efectivo que permite desinfectar y destapar la rejilla sin esfuerzo ni productos químicos agresivos. La clave está en usar bicarbonato, vinagre y agua caliente.
Cómo evitar malos olores y obstrucciones
Esta mezcla ayuda a aflojar la suciedad acumulada, elimina bacterias y previene futuros tapones en el desagüe. Es ideal para aplicar de forma preventiva, especialmente antes de épocas de lluvia.