El malvón es un clásico de los balcones y jardines argentinos. Sus flores llenan de color cualquier rincón y, además, es una planta súper resistente. Pero hay un problema: muchas veces florece solo un par de meses y después se apaga.
La buena noticia es que, con algunos cuidados clave, podés lograr que tu malvón tenga flores casi todo el año. No hace falta ser un experto en jardinería, solo prestar atención a algunos detalles.
El error más común: poca poda y exceso de hojas
Uno de los motivos principales por los que el malvón deja de florecer es la falta de poda. Cuando la planta se llena de hojas viejas y crece desordenada, gasta toda su energía en mantenerse verde y se olvida de las flores.
La solución es simple: cortar lo seco y lo débil. Una poda regular ayuda a renovar los brotes y estimula la aparición de nuevas flores. No hace falta animarse a una poda drástica, solo sacar lo que ya no sirve.
Los cuidados clave para que el malvón florezca sin parar
Retirá flores marchitas y hojas secas cada vez que las veas.
Podá los tallos largos o débiles para que salgan brotes nuevos.
Regá de forma moderada, evitando que la tierra se encharque.
Usá macetas con buen drenaje para que las raíces no se pudran.
Aplicá fertilizante para plantas con flor cada 15 días.
Con estos cuidados, el malvón suele empezar a florecer con más fuerza en pocas semanas. Es cuestión de ser constante y no olvidarse de la planta.
El malvón necesita varias horas de sol directo para producir flores de manera continua. Si lo tenés en sombra, va a crecer, pero las flores van a ser pocas.
Lo ideal es ubicarlo en un lugar donde reciba al menos cuatro horas de sol al día, protegido del viento fuerte y de las heladas. Un balcón, una terraza o un patio son perfectos.
Cómo cuidar el malvón en invierno
En los meses fríos, el malvón entra en pausa. El crecimiento se vuelve más lento y hay que ajustar los cuidados:
Reducí el riego para evitar que las raíces se pudran.
Suspendé el fertilizante hasta que vuelva el calor.
Protegelo de las bajas temperaturas y de las heladas.
Si lo cuidás bien en invierno, apenas suban las temperaturas el malvón va a retomar la floración con fuerza. Con poda, sol y riego justo, puede regalarte flores casi todo el año y seguir siendo el protagonista de tu casa.