La palta es una de las frutas mas queridas en el mundo, va bien en ensaladas, tostadas, sándwiches y hasta en el clásico guacamole. Pero hay un problema que todos conocemos: apenas lo abrís, empieza a ponerse negra y pierde ese color verde tentador.
Muchos intentaron de todo para conservarlo: taparlo con trapos, envolverlo en papel de cocina, hasta dejarlo en la heladera sin más. Pero los cocineros profesionales tienen un truco sencillo y efectivo que te va a cambiar la forma de guardar la palta.
La clave para que la palta dure varios días abierto es mantener el caroso en la mitad que no usás. Esto reduce la superficie expuesta al aire y retrasa la oxidación.
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El truco para evitar que la palta se ponga negra.
Pero eso no es todo: envolvé bien la palta en papel film, asegurándote de que quede bien pegado a la pulpa y sin bolsas de aire. Así, creás una barrera casi hermética que mantiene la frescura y el color.
Si te preocupa el medio ambiente, podés usar papel film ecológico o reutilizable. Lo importante es que quede bien ajustado.
Otros trucos que funcionan
Si solo vas a dejar la palta un rato sin comer, sumergila en agua fría. Es rápido, limpio y no altera el sabor.
Otra opción es rociarla con jugo de limón o untarla con aceite de oliva. Ambos métodos ayudan a frenar la oxidación, pero el limón puede modificar un poco el gusto. El aceite, en cambio, crea una película protectora sin cambiar tanto el sabor.