Cómo hacer para que el potus tenga hojas grandes en invierno: los cuidados clave

La planta de interior más resistente puede perder vigor con el frío, pero algunos cuidados ayudan a mantener su follaje verde y fuerte.

Cómo hacer para que el potus tenga hojas grandes en invierno: los cuidados clave.

Cómo hacer para que el potus tenga hojas grandes en invierno: los cuidados clave.

El potus se ganó un lugar en muchos hogares por su capacidad de sobrevivir en distintos ambientes y su resistencia a los descuidos. Sin embargo, cuando llega el invierno, es común notar que sus hojas nuevas aparecen más pequeñas y que el crecimiento se vuelve más lento.

Este cambio se debe principalmente a la baja de temperaturas y a la menor cantidad de luz natural, dos factores que afectan el desarrollo de la planta. Pero con algunos cuidados puntuales, es posible ayudar al potus a mantener hojas de buen tamaño y un aspecto saludable durante los meses fríos.

El secreto para lograr hojas grandes hasta en invierno. 

El secreto para lograr hojas grandes hasta en invierno.

Los cuidados clave para que el potus tenga hojas grandes

  • Dale la mayor cantidad de luz posible: ubicá el potus cerca de una ventana donde reciba luz natural indirecta. Cuanta más iluminación tenga, sin sol directo, más energía podrá destinar al crecimiento.
  • Regá solo cuando el sustrato esté seco: en los meses fríos, la planta necesita menos agua. Antes de regar, comprobá que los primeros centímetros de tierra estén secos. El exceso de humedad puede dañar las raíces y frenar el desarrollo.
  • Limpiá las hojas regularmente: el polvo acumulado impide que las hojas aprovechen la luz. Pasar un paño húmedo cada dos o tres semanas ayuda a mantenerlas limpias y mejora la fotosíntesis.
  • Mantené una temperatura estable: el potus crece mejor entre los 18 °C y los 27 °C. Es importante alejarlo de corrientes de aire frío, ventanas abiertas durante la noche y fuentes de calor directo como estufas o calefactores.

Cómo acompañar el ritmo natural del potus en invierno

El invierno es una etapa de menor actividad para el potus, por lo que no conviene forzar su crecimiento con fertilizantes o cambios bruscos. Lo ideal es acompañar su ritmo natural, brindándole las mejores condiciones posibles y esperando a la primavera para ver un desarrollo más vigoroso.

Con estos cuidados, la planta puede atravesar el frío sin perder su atractivo y prepararse para crecer con fuerza cuando vuelvan los días cálidos.

Las más leídas