Caso Varginha: el neurocirujano que trató al "extraterrestre" rompe el silencio tras 30 años de misterio
El neurocirujano Ítalo Venturelli reveló su encuentro con el ser de Varginha: una criatura de ojos lilas y mirada angelical que cambió su visión de la realidad.
La ciudad brasileña de Varginha, en el estado de Minas Gerais, conmemora estos días el 30 aniversario del conocido “ET de Varginha”, un supuesto encuentro con una criatura no identificada en enero de 1996 que aún hoy divide a vecinos, investigadores y autoridades.
El caso Varginha, conocido como el"Roswell brasileño", sigue siendo el enigma ufológico más perturbador de Sudamérica. A tres décadas del evento que cambió la historia de Minas Gerais, nuevos testimonios y documentos rescatados por series documentales recientes han vuelto a encender el debate.
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Entre ellos, destaca el relato del Dr. Ítalo Venturelli, un neurocirujano que asegura haber estado cara a cara con una entidad no humana cuya mirada, según sus palabras, "parecía la de un ángel".
¿Qué pasó en Varginha en 1996? El encuentro del Dr. Venturelli
¿Qué pasó en Varginha en 1996? El encuentro del Dr. Venturelli en el hospital
El incidente comenzó oficialmente en enero de 1996, pero el testimonio de Venturelli añade una pieza clave al rompecabezas médico. Mientras el ejército rodeaba el hospital con camiones y restringía el acceso, el doctor fue convocado por su colega, el Dr. Marco Vinicius, para examinar a un paciente inusual.
Lo que Venturelli encontró no coincidía con las descripciones de las tres jóvenes (Liliane, Valquíria y Kátia), quienes días antes habían visto a una criatura marrón y "apestosa" en un baldío. El ser que Venturelli observó en la habitación privada era de piel blanca y pálida, del tamaño de un niño de siete años y con un cráneo en forma de gota.
¿Cómo era el extraterrestre de Varginha? La "mirada de ángel" que marcó a un médico
Para el Dr. Venturelli, lo más impactante no fue la morfología del ser, sino su energía. A diferencia del pánico reportado por otros testigos, el médico describe una experiencia de paz absoluta:
- Ojos color lila: La característica más distintiva de la entidad eran sus ojos grandes y de un tono violeta profundo, similares a los de la actriz Elizabeth Taylor.
- Ausencia de dolor: A pesar de tener una herida que requirió sutura, el ser no manifestaba sufrimiento ni miedo. Su respiración era normal y irradiaba una inteligencia que parecía "tener el control total" de la habitación.
- Sin olor a azufre: Mientras que la madre de las jóvenes testigos afirmó sentir un fuerte olor a azufre en el lugar del avistamiento, Venturelli asegura que en el hospital el ambiente era de total pulcritud.
El misterio del video desaparecido y la versión oficial del Ejército
Uno de los grandes enigmas es la supuesta filmación de la intervención médica. El Dr. Marco Vinicius habría grabado al ser, y Venturelli asegura haber visto ese video en una computadora. Sin embargo, tras la muerte de Vinicius en 2018, la cinta desapareció sin dejar rastro, alimentando teorías sobre confiscaciones por parte de agencias de inteligencia.
Por otro lado, la investigación oficial de la Policía Militar (IPM) concluida en 1997 intentó cerrar el caso con una explicación mundana: asegura que las jóvenes confundieron a un residente local con discapacidad mental, apodado "Mudinho", con un extraterrestre. Los ufólogos y el propio Venturelli refutan esta versión, señalando que las descripciones médicas no guardan ninguna relación con un ser humano.
Consecuencias biológicas: el caso del soldado Marco Cherese
El misterio de Varginha también tiene un lado oscuro y letal. El soldado Marco Cherese, quien supuestamente participó en la captura física de una de las criaturas sin equipo de protección, falleció pocos días después del incidente. La causa fue una bacteria desconocida y ultra virulenta que colapsó su sistema inmunológico, un hecho que el Dr. Armando analizó como una consecuencia biológica real del contacto con el visitante.
¿Dónde está el ser de Varginha hoy? La conexión con EE.UU. y la CIA
Treinta años después, el destino de la criatura y de los restos de la nave (descritos por pilotos como "metal con memoria" que recuperaba su forma) sigue siendo secreto de Estado. Informes de inteligencia sugieren una intervención directa de la Fuerza Aérea de los EE.UU. y la CIA, quienes habrían trasladado el material y los seres a laboratorios extranjeros, posiblemente al Área 51.





