Cómo afrontar una mudanza sin estrés: consejos infalibles
Cómo afrontar una mudanza sin estrés: consejos infalibles
En una mudanza, aspectos como la planificación de los horarios, la distancia del traslado o el montaje de los muebles en el lugar de destino, sin mencionar la seguridad de todos estos objetos, suele ser causa de estrés durante todo este proceso. Más allá de la causa que lo motive, es una fuente de preocupaciones y situaciones problemáticas.
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Por este motivo, es importante saber elegir la empresa que realizará el traslado de los bienes personales. Elegir una cuyo equipo de operarios se especialice en estos servicios y que brinden una atención pormenorizada en cada detalle. De este modo, sus clientes podrán afrontar sin estrés las mudanzas.
Es clave recordar que la mudanza exige organización, así que vale la pena planificarlo todo con tiempo para que no surjan imprevistos de última hora. Lo ideal es hacer una lista con todas las tareas que deberán llevarse a cabo antes o el propio día de la mudanza; ello evitará que se olvide algo importante y reducirá las prisas innecesarias.
Inspeccioná tu casa actual y la nueva residencia
Antes de contratar a la empresa de mudanzas, es aconsejable verificar aquellos muebles y enseres que serán trasladados a la nueva casa y cómo sería más fácil moverlos: por la escalera, en el ascensor o si será necesario contratar un servicio de grúa. Es importante confirmar esto tanto en la nueva residencia como en la que se abandona.
Definí la hora y el día de la mudanza
Una ver revisada la cantidad de trabajo que trae aparejado el traslado, se puede establecer cuántos días se necesitarán para conseguir que todo esté listo para la mudanza. Si la mudanza será a un edificio, se tendrán que leer las normas o el reglamento del nuevo lugar y si hay días y horarios establecidos para realizar este tipo de movimientos. Asimismo, hay que asegurarse de que el camión de la mudanza puede estacionar delante de la casa el día del traslado y si es necesario solicitar alguna autorización para ello.
Pedí presupuestos a las empresas de mudanzas
Una vez que se disponga de toda la información anterior, es posible definir una fecha y contratar el servicio con una empresa de mudanzas. Lo ideal es pedir tres presupuestos para que se pueda establecer una comparativa de precios. Se deberá informar sobre la necesidad de contratar otros servicios, como el embalaje, el desmontaje y montaje de muebles, etc. Elegí siempre a empresas conocidas para que el cambio de domicilio sea realizado por profesionales que presten un servicio de calidad.
Comenzá a embalar los objetos y a desarmar los muebles
Si vas a hacer vos esas tareas, cuanto antes comiences, mejor. Aprovechá para deshacerte de aquellos objetos que no usas o que no serán necesarios en la nueva casa. Embalá con cuidado las piezas frágiles y escribí en la parte exterior de la caja el contenido para que te resulte más fácil encontrar después los objetos,
Contactá a las empresas de luz, agua, internet
Avisá a estas empresas que cambiás de domicilio, que cancelas los servicios de tu vieja residencia y los contratás en la nueva. De este modo, cuando hagas la mudanza dispondrás de todos estos servicios en tu nuevo hogar.
Prepará la nueva residencia
Es importante que te asegures de que la nueva casa está limpia y puede acoger los muebles y las cajas de la mudanza. Antes de que llegue este día, realizá las reparaciones pertinentes y aprovechá que está vacía para limpiarla en profundidad.
Vigilá cómo transcurre la mudanza
Es aconsejable que el día de la mudanza estés vos o alguien responsable vigilando que el proceso se desarrolla con normalidad, sobre todo en lo que atañe a la retirada de los muebles de la casa vieja y su colocación en la nueva vivienda. Tené en cuenta que, a pesar de que lo hayas planificado todo, pueden surgir problemas de última hora y es necesario contar con alguien para que esté al mando si hay que tomar decisiones.







