El truco que pocos conocen para conservar las papas y evitar que broten rápido

Un detalle sencillo en la forma de guardar las papas puede ayudar a mantenerlas en mejores condiciones durante más tiempo y evitar que broten antes de lo esperado.

Aunque suelen almacenarse juntas, las papas y las cebollas conviene mantenerlas separadas para conservarlas durante más tiempo.

Aunque suelen almacenarse juntas, las papas y las cebollas conviene mantenerlas separadas para conservarlas durante más tiempo.

Las papas son uno de esos alimentos que suelen comprarse en cantidad y quedar durante días o semanas en la cocina. Sin embargo, si no se almacenan correctamente, pueden empezar a brotar, ponerse blandas o deteriorarse antes de tiempo.

La clave está en prestar atención al lugar donde se guardan y, sobre todo, evitar algunas condiciones que aceleran su deterioro.

Dónde guardar las papas para que duren más

Lo recomendable es conservar las papas en un lugar fresco, seco, oscuro y con buena ventilación. Una despensa puede ser una buena opción, siempre que no sea demasiado cálida ni húmeda.

También es importante evitar las bolsas de plástico cerradas. La falta de ventilación puede favorecer la acumulación de humedad y acelerar el deterioro. En su lugar, se pueden utilizar bolsas de papel, cajones o recipientes que permitan la circulación del aire.

Guardar las papas en un ambiente fresco, seco, oscuro y ventilado ayuda a retrasar la aparición de brotes y su deterioro.

Guardar las papas en un ambiente fresco, seco, oscuro y ventilado ayuda a retrasar la aparición de brotes y su deterioro.

Otro detalle importante es mantenerlas alejadas de la luz. Cuando las papas quedan expuestas durante mucho tiempo, pueden desarrollar zonas verdes y comenzar a producir mayores cantidades de glicoalcaloides, compuestos naturales que pueden resultar perjudiciales en cantidades elevadas.

El error de guardar las papas junto a las cebollas

Aunque muchas veces se almacenan juntas por comodidad, papas y cebollas no son una buena combinación para conservarlas durante mucho tiempo. Ambos alimentos liberan compuestos y humedad que pueden favorecer un deterioro más rápido cuando permanecen almacenados juntos. Por eso, lo ideal es mantenerlos separados y en lugares ventilados.

También conviene revisar las papas cada algunos días y retirar las que estén muy blandas, húmedas o deterioradas para evitar que afecten al resto.

Con estos cuidados sencillos, es posible aprovechar mejor las papas y reducir el desperdicio de alimentos en casa.

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