4 plantas que florecen todo el año y atraen colibríes a tu casa
Convertí tu jardín en un refugio natural con estas 4 plantas que florecen todo el año. Atraé colibríes, sumá color y disfrutá de la naturaleza en tu propia casa.
El colibrí es uno de los animales más misteriosos.
Transformar tu patio o balcón en un refugio para la fauna local es más sencillo de lo que parece. La clave está en la elección de especies con flores tubulares y colores vibrantes, que funcionan como un faro natural para los colibríes.
Si querés disfrutar de su visita los 12 meses del año, estas son las cuatro plantas "todoterreno" que no pueden faltar en tu hogar.
1. Salvia Roja: El banquete preferido
Es, por excelencia, la planta favorita de los colibríes. Sus flores rojas en forma de embudo están diseñadas anatómicamente para el pico de estas aves.
Por qué tenerla: Es sumamente rústica y se adapta a casi cualquier suelo.
Ubicación: Necesita sol pleno para que su floración sea intensa y constante.
Si necesitás cubrir un espacio rápido y llenarlo de flores alargadas (tipo campana), el Penstemon es la opción ideal.
Por qué tenerla: Su floración es muy prolongada y su crecimiento es tan ágil que en pocos meses tendrás un cantero lleno de vida.
Ubicación: Ideal para bordes de caminos o macetas grandes en balcones.
4. Lavanda: Perfume y visitas constantes
La lavanda no solo aporta un aroma relajante y propiedades medicinales, sino que sus espigas moradas son una parada obligatoria para los polinizadores.
Por qué tenerla: Es perenne, lo que significa que mantiene su follaje verde y sus flores durante gran parte del año.
Cuidado clave: Requiere un sustrato que drene muy bien; el exceso de agua es su único enemigo.
Las plantas de lavanda son las más elegias para perfumar el hogar.
Las plantas de lavanda.
Secretos para que los colibríes elijan tu jardín
Además de las plantas, podés seguir estos consejos para convertirlos en visitantes frecuentes:
Evitá los pesticidas: Los colibríes también comen pequeños insectos para obtener proteínas; los químicos pueden dañarlos.
Agua limpia: Un pequeño bebedero o una fuente con agua en movimiento los atraerá no solo para beber, sino también para refrescarse.
Continuidad de color: Intentá agrupar las plantas para crear "manchas" de color que sean visibles desde lejos.