La política infantil que se practica en la Argentina ahora escribe su propio capítulo sobre Vicentín, la aceitera exportadora que a principios de diciembre anunció que estaba bajo “estrés financiero” y dejó de pagar sus cuentas, provocando un ataque de pánico y múltiples trastornos entre los cientos de acreedores, que van desde pequeños chacareros y cooperativas que le entregaban granos hasta el Banco Nación, que financió demasiado generosamente a esa empresa y tiene en juego créditos por más de 19.000 millones de pesos.
El capítulo Vicentín de la política idiota que se practica en la Argentina arranca un mes y medio después del inicio de la crisis. No el 3 de diciembre de 2019 (cuando ya se sabía quienes eran los acreedores de la empresa) sino recién cuando el peronismo gobernante se da cuenta y ordena a los medios oficialistas y alguno de sus funcionarios salir a denunciar la situación. ¿Qué situación? Que el BNA es el principal acreedor de la empresa y que eso nos perjudica a todos los argentinos, porque se trata de un banco público.
Seguí leyendo la nota aquí
Temas




Dejá tu comentario