lunes 9 de diciembre de 2019

Policiales | Esperanza | abuso sexual | femicidio

La dolorosa despedida del esposo de Gabriela Degiorgio: "Lo injusto nos lastima el alma"

Carlos Navarrete publicó en su perfil de Facebook una dolorosa y sentida despedida a su esposa, que fue asesinada el pasado viernes por un delincuente con graves antecedentes judiciales.

Gabriela Degiorgio murió el pasado viernes en su comercio de Esperanza. Fue asesinada por un hombre de 28 años que al día siguiente se presentó ante las autoridades policiales y se hizo responsable por el crimen.

Jorge Romero fue imputado en los tribunales de Santa Fe como autor de los delitos de robo, abuso sexual con acceso carnal y homicidio doblemente calificado criminis causae y femicidio. En la misma audiencia se impuso la prisión preventiva.

Se supo que Romero había salido de la cárcel en el mes de julio, tras purgar una pena de seis años de prisión por un hecho similar en una panadería santafesina. La comunidad esperancina se congregó en la plaza central en reclamo de justicia y seguridad.

Leer más ► Femicidio en Esperanza: un caso que pone en jaque al sistema

Una dolorosa despedida

Gabriela estaba casada con Carlos Navarrete desde hacía más de 15 años, y el matrimonio tenía dos hijos adolescentes. En sus redes sociales, Navarrete expresó el dolor que carga toda la familia tras el crimen de la mujer:

Mi amor... cuánto dolor... insoportable, que duele hasta los huesos... una rata inmunda que ni odio merece te arrancó la vida, como a un perro... sacándote todo lo que te quedaba por vivir... destrozándonos como familia y despedazando cada corazón de quienes te amamos... nos condenó a que el resto de nuestras vidas cada cumpleaños sea más triste, cada Navidad sea de lágrimas, cada Año Nuevo nos sintamos incompletos, cada Día de la Madre podamos elegir sólo flores de regalo, cada cumpleaños no sea tan feliz... pero eso no es nada, además nos quitó cada beso tuyo de todos los días, tu dulzura, tu cariño, tu solidaridad con familiares y amigos, tu atención siempre dispuesta a colaborar, tu hermosa sonrisa, tu presencia siempre coqueta y alegre, siempre tostada en verano y elegante todo el año... se llevaron tus ganas de emprender, de crecer, de avanzar, de innovar...

Mi amor... quedaban tantos sueños por seguir tachando... y por agregar... viajes, hijos, proyectos, lográbamos todo lo que nos proponíamos... siempre con mucho esfuerzo, y por eso valoramos cada logro y los exprimíamos disfrutándolos...

No tengo palabras para agradecerte todo lo que hiciste por mí, por nosotros... tanto cariño y atención, en cada detalle de cada día...

Ojalá no hayas sufrido...

Sólo espero poder haberte hecho muy muy feliz, me quedaba mucho por darte, por compartir, por regalarte. Ahora sólo me quedan lamentos, por no haber pasado más y mejor tiempo con vos, por no haberte dicho el doble de veces lo mucho que te amé, por no haberte mimado mucho más, por no haber podido evitarte esto.......

Cada prenda tuya es un recuerdo, aún sentimos en casa tu perfume... con una bronca inimaginable y con la más grande de las impotencias por no poder volver a tenerte con nosotros...

El dolor de lo injusto nos lastima el alma... Muchos nos acompañaron y acompañan en este terrible momento, mucha gente quedó destrozada por lo que te hicieron... ellos demostraron que te quieren muchísimo, que significaste mucho para muchos... nos apoyan en todo momento, pero llegan los momentos en que somos una silla de tres patas, y el lugar vacío hiere, y no hay chiste ni radio que lo disimule...

Los silencios en casa son eternos, no encuentro ganas de disfrutar cada cosa que disfrutábamos juntos... los tereré en la pileta, unos mates, un café, una serie, una siesta esas tardes de frío y lluvia... Trato de ser fuerte, por nuestros dos soles, de no quebrarme, pero me cuesta, no puedo...

Si vieras lo unidos que estamos los 3... lo que te necesitamos, amamos, valoramos y extrañamos...

Rezamos por tu Paz. Porque nos esperes y ayudes a llegar a tu lado para volver a estar juntos para siempre.

Gabi... Te amo, mamucha...

te amamos, Má...

Que brille para vos la luz que no tiene fin...

Embed

Dejá tu comentario