“No puedo creer estar viéndolos sin anteojos. Es otra vida”, se le escuchó decir en Los ángeles de la mañana cuando se le fueron los efectos de la anestesia. Su esposo, Diego Latorre, estuvo acompañándola en todo momento.
Semanas atrás, la panelista del ciclo que conduce Ángel De Brito había dado detalles de su calvario: “Estoy muy incómoda, me cuesta leer, manejar. Empecé con presbicia a los 50 y ahora me detectaron astigmatismo e hipermetropía. Me di cuenta de que empecé a no ver el plato. O sea veo el sushi, pero borroso, desenfocado”.
En ese entonces, les explicó a sus compañeras que pidió que le dieran una sedación, ya que iba a estar muy nerviosa porque le generaba impresión el procedimiento, a pesar de que es una intervención bastante común.
Al escucharla, el conductor le pidió que enumerara sus retoques estéticos, y ella no tuvo ningún tipo de problema en decirlos. “A los 25 me hice las lolas por primera vez para casarme por iglesia, pero 10 años después se me encapsularon y me las cambiaron. También me rellené los pómulos, tengo ácido hialurónico, bótox en la frente y en las bolsas de los ojos también me puse relleno, aunque la gente piensa que me las saqué con un cirujano. Me dieron inyecciones”, cerró.
Temas




