Rocío Oliva y Diego Maradona fueron pareja durante años. Tuvieron varias idas y vueltas, con denuncias de por medio, pero siempre siguieron apostando al amor que se tenían. Sin embargo, un día la rubia abrió los ojos y ya nada fue igual.
En una nota con Clarín, la joven detalló cuál fue el momento exacto en el que se dio cuenta que no podía seguir al lado del Diez. Según comentó, él estaba dispuesto a ayudarla con la investigación sobre el asesinato de su papá, quien murió a los 36 años en un salón de fiestas en Moreno.
Un hombre le disparó un tiro letal en el estómago y falleció algunas horas más tarde, en el hospital. Cuando ocurrió, eran poco más de las 10 de la noche y su hija Rocío estaba allí. Tenía 12 años y lo vio caer al piso.
"Me acuerdo de que en un momento me habían hecho escribir una carta, porque Diego le dijo a su abogado 'dale una mano a Rocío'. Y yo puse todas las fichas en eso. Me hizo escribir una carta, minuto a minuto, segundo a segundo, de todo lo que pasó y lo que me acordara de ese momento. Vivía en Dubai y me pasé una semana entera durmiéndome muy tarde, recordando todo de nuevo, poniéndole mucho énfasis a cada cosa que escribía. Sabía que era por conseguir justicia por mi papá, para que yo pudiese estar tranquila en un montón de cuestiones...", comenzó relatando.
Luego agregó: "Hice la carta, me llevó un montón de tiempo, la entregué y nunca más me dijeron nada. La habrán hecho un bollo, la habrán tirado por ahí. O sea, una historia que fue para ellos lo mismo que la nada. Después sentía que era preguntar algo y te decían 'sí, sí, estamos en eso'. Me sentía despreciada, era gente a la que no le importaba".
Para ella, ese fue el motivo que la hizo colapsar y darse cuenta de que no quería seguir al lado de Diego Maradona. Hoy está en pareja con otro hombre y tiene muchos proyectos en mente. Trabaja en TV, radio y hasta tiene una escuelita de fútbol femenino.
Temas



