Cuando Agustín Sierra trabajó con Cris Morena en Chiquititas era muy chico. Su primera aparición fue en "Verano del 98" y poco después Cris lo sumó al staff de la novela para niños. Su papel de niño caprichoso no impidió que rápidamente se ganara el cariño de la gente. Participó también en Rebelde Way, Rincón de Luz, Floricienta, Alma Pirata y finalmente en Casi ángeles.
En todos esos años de niñez y fama, fue mucho el dinero que ganó y que sus padres administraron. Luego de 11 años de su último trabajo al lado de la "midas" de las novelas para niños, Agustín Sierra contó que hizo con ese dinero y no se guardó nada.
“Yo tenía una realidad económica muy normal, de familia de clase media. Nunca sentí esa diferencia por la educación que me dieron mis viejos. Mi plata no se tocaba, no tenía privilegios al lado de mis hermanos porque trabajaba. Esa plata iba a un cajón, no se usaba, y cuando cumplí 18 años me lo dieron. Gracias al esfuerzo de ellos, hicieron que no me la patine y no me la gaste en cosas del supermercado, en zapatillas o celulares”, reconoció en diálogo con La noche (El Nueve).
Agustín dijo que su familia siempre pensó que sus papeles en televisión iban a ser por pocos días, pero se llevaron una sorpresa cuando explotó la fama. De todas maneras, siempre le inculcaron que la educación era lo primero y que si se llevaba materias lo iban a sacar de las novelas.
“Siempre me dijeron, ‘por más que vos te puedas comprar esos borcegos, yo no se los puedo comprar a tu hermano, entonces vos no vas a tener más que tu hermano porque vos no hacés esto por la plata, lo hacés porque te gusta’. Vos sos un niño y tenés que ir a grabar porque sabés que es una responsabilidad, porque hay gente laburando, pero no es que vas a ir al supermercado y vas a llenar el changuito vos’”, concluyó haciendo referencia a las palabras de las dos personas más importantes de su vida.
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