En diálogo con El País, el músico aseguró que cumplirá su sueño de radicarse allí definitivamente. "La pandemia aceleró mis sueños. Yo tenía un terreno y decía 'cuando tenga 65 años me voy a hacer una casita frente al mar'. Y empecé a pensar por qué no la hacía ahora. Estoy muy entusiasmado con una chacra que está dentro de un complejo que voy a comercializar y es donde voy a hacer mi casa", expresó.
Y luego agregó: "Cuando pienso en volver a Argentina por melancolía, enseguida me viene a la cabeza la indignación, la falta de expectativa, la impunidad, la corrupción. Uno ve las noticias y todo es un espanto. Yo no voy a cambiar la Argentina, así que prefiero alejarme y cambiar mi realidad".
Patricio recordó que durante su infancia era habitual viajar al país vecino: "Desde que tengo nueve años pasaba enero, febrero y marzo en Punta del Este, por lo cual estaba una cuarta parte del año en Uruguay. Tengo amigos y recuerdos. Yo siento que este mar es mucho más mío que Mar del Plata".
Por último, se refirió a cómo lo tratan los uruguayos. "Hay un respeto diferente. A mí en Argentina la gente me trata muy bien, pero en Uruguay nadie se abalanza cuando uno está comiendo una hamburguesa. La gente respeta más. A Susana de forma educada le piden una foto, pero no existe el avasallamiento que hay en Buenos Aires. Y lo otro que me gusta es la tranquilidad. Cuando vengo en auto desde Argentina, de allá salgo a 170 y cuando llego acá voy a 60. Uno baja cinco cambios. Yo viví en México DF, Nueva York y San Pablo, pero me siento más identificado con Uruguay. Soy un hombre de naturaleza, campo, paz y acá soy lo más feliz del mundo. Uruguay me permite conectar con mis deseos más profundos", concluyó.





