Nacido como Norberto Camilo Fago el 1 de febrero de 1938 en el barrio porteño de Floresta, Nicky abrazó la música desde joven: comenzó en coros escolares, pasó por el jazz, el bolero y encontró su lugar definitivo en el rock & roll, del que fue pionero en la Argentina.
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Su gran salto lo dio cuando el productor Ricardo Mejía lo descubrió interpretando “Fugitiva”, de Del Shannon. Fue entonces que lo rebautizó como Nicky Jones y lo incorporó al sello RCA Víctor. Poco después, se volvió una figura clave de El Club del Clan, donde su estilo desenfadado, sus camisas hawaianas y su carisma lo convirtieron en un favorito del público adolescente.
Entre sus temas más recordados figuran “Papa Ooh Mon Mon”, “Corte y confección”, “Sacate los ruleros”, “Corazones tatuados”, “A mí me llaman Popeye”, “Vieja vitrola” y “Locomoción”.
En 1969 viajó a España junto a su amigo y colega Lalo Fransen, con quien formó una banda. A su regreso, siguió ligado al medio artístico como arreglador orquestal, compositor y asesor musical en ciclos televisivos como Modart en la noche.
Más allá de la música, Nicky Jones también incursionó en la comedia y fue parte del universo cultural de la nueva ola. Supo mantenerse vigente y conservar un público fiel que nunca lo olvidó.