En 2016, Morena Rial le comunicó a su papá que ya no quería seguir sufriendo bullying. Las cosas que le hacían en el colegio y los agravios a través de las redes sociales la llevaron a sacar turno con un nutricionista y poner manos a la obra para hacerse un bypass gástrico, que terminaría cambiando su vida para siempre.
Después de haber bajado más de 50 kilos, la joven mostró su antes y después con fotos impactantes. Compartió varias de su pasado y dejó en claro que siempre trató de ser feliz a pesar de la discriminación.
“Puedo observarme pasando frente a un espejo sin agachar la mirada, me celebro posando en una foto grupal sin sentir la necesidad de esconderme detrás de alguien. Me abrazo todas esas veces que sonrío al ver una foto mía en lugar de llorar. Sí, sucedía. Lo hacía. Posiblemente crecer tenga que ver con ser más fuerte, aunque me gusta darme el mérito por eso. Ni los demás, ni los años, ni el tiempo… fui yo. Fui yo queriéndome sentir mejor, fui yo peleando conmigo misma. Fui yo luchando por poder conseguir aceptarme. Porque un día me grité tanto, me insulté tanto, que pensé ese era el fondo de mi pozo”, comenzó relatando junto a varias postales de su transformación.
Y agregó: “Existían cosas ajenas a mí, como esos comentarios en las redes, que aun sabiendo que no tenía responsabilidad sobre eso, me culpé. Esas noches en que apreté tanto el puño de ira que sentí mis uñas lastimando mi palma y al notarlo culminó el enojo y di paso a la angustia, a esa que surge mientras me pregunto ’por qué me hago esto. Esa oscuridad, ese fondo que estaba tocando, utilicé para dar intenso impulso a la mujer que anhelaba ser”.
Hoy, Morena está en su mejor momento, y presume esa figura soñada en su Instagram.
Temas
Te puede interesar





