menu
search
Espectáculos Morena Rial |

Morena Rial está feliz con su nueva figura y la presume en las redes

Morena Rial muestra su cuerpo soñado y le hace frente a las críticas.

Morena Rial está feliz con su renovación. Bajó más de 50 kilos, se hizo varias cirugías reconstructivas y en diciembre se puso siliconas. Ahora se mira al espejo y está contenta con el resultado, a pesar de que día a día tiene que volver a hacerle frente a las críticas.

La joven lució su nueva imagen con ropa bien ajustada y demostró que logró el objetivo deseado. En 2016 se hizo un bypass gástrico que la ayudó con el descenso de peso y cuatro años después logró mantenerse.

Días atrás, la hija del conductor de Intrusos sorprendió con un posteo donde habló de su pasado, y lo acompañó con varias postales de cómo lucía antes de la operación.

https://graph.facebook.com/v8.0/instagram_oembed?url=https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Fp%2FCEseaPjA2TR%2F&access_token=EAAGZAH4sEtVABAPoyUZCfVOzCK6HBrlAtJDhxTgMin5NgC8D8n8IPrPokuMS9QVk5DtPl7QkMHvY8Wi3IYAzeuVJKoqVFvpZBxDM6gFb18hLZCbDhXN3ruUBm0sC3fOWXibTXbjKcAcdvXu6DH7lwnj74RiRLcl65jzr02r64gZDZD
View this post on Instagram

Le da hasta abajo al ritmo del bajo, Lo que hablen de ella le importa un carajo

A post shared by ♡More Rial♡ (@moreerial) on

“Puedo observarme pasando frente a un espejo sin agachar la mirada, me celebro posando en una foto grupal sin sentir la necesidad de esconderme detrás de alguien. Me abrazo todas esas veces que sonrío al ver una foto mía en lugar de llorar. Sí, sucedía. Lo hacía. Posiblemente crecer tenga que ver con ser más fuerte, aunque me gusta darme el mérito por eso. Ni los demás, ni los años, ni el tiempo… fui yo. Fui yo queriéndome sentir mejor, fui yo peleando conmigo misma. Fui yo luchando por poder conseguir aceptarme. Porque un día me grité tanto, me insulté tanto, que pensé ese era el fondo de mi pozo”, comenzó relatando junto a varias postales de su transformación.

https://graph.facebook.com/v8.0/instagram_oembed?url=https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Fp%2FCEvPi2Eg7oN%2F%3Futm_source%3Dig_web_copy_link&access_token=EAAGZAH4sEtVABAPoyUZCfVOzCK6HBrlAtJDhxTgMin5NgC8D8n8IPrPokuMS9QVk5DtPl7QkMHvY8Wi3IYAzeuVJKoqVFvpZBxDM6gFb18hLZCbDhXN3ruUBm0sC3fOWXibTXbjKcAcdvXu6DH7lwnj74RiRLcl65jzr02r64gZDZD
View this post on Instagram

Puedo observarme pasando frente a un espejo sin agachar la mirada, me celebro posando en una foto grupal sin sentir la necesidad de esconderme detrás de alguien más. Me abrazo todas esas veces que sonrío al ver una foto mia en lugar de llorar. Sí, sucedía. Lo hacía. Posiblemente crecer tenga que ver con ser más fuerte, aunque me gusta darme el mérito por eso. Ni los demás, ni los años, ni el tiempo… fui yo. Fui yo queriéndome sentir mejor, fui yo peleando conmigo misma. Fui yo luchando por poder conseguir aceptarme. Porque un día me grité tanto, me insulté tanto, que pensé ese era el fondo de mi pozo. Ese fue el instante en que contemple se había ido la luz, pude preguntarme si quería vivir así. Existían cosas ajenas a mí, como esos comentarios en las redes, que aun sabiendo que no tenía responsabilidad sobre eso, me culpé. Esas Noches en que apreté tanto el puño de ira que sentí mis uñas lastimando mi palma y al notarlo culminó el enojo y dí paso a la angustia, a esa que surge mientras me pregunto ‘porque me hago esto? Esa oscuridad, ese fondo que estaba tocando, utilicé para dar intenso impulso a la mujer que anhelaba ser. Una que despierta cada mañana queriendo ser mejor… queriendo sentirse mejor. Que si me costó? Aún estoy recorriendo el camino, aún me doy una palmada en la espalda susurrándome que puedo hacerlo mejor. Pero me susurro con amor, me hablo con compresión, me abrazo con respeto. No puedo aceptar responsabilidad por aquellos que exteriorizan mierda impunes detrás de una pantalla, porque considero que hablar es mucho más fácil que luchar, que opinar sobre la vida de los demás toma menos esfuerzo que ocuparse de la propia, pero me encuentro en la vereda que deseo. Esa que me hace sentir superior por poder hacer silencio frente a aquello que no me compete y pudiendo elegir elogiar aquellos frutos de esas guerras que no vemos y la mayoría de nosotros pasa. Poder aceptar que ser mejor persona también es arte de la mujer que quiero ser. Esa que se abraza y abraza. Y si algo tengo que decirle a esa More, de hace unos años, es pedirle perdón. Y prometerle que seremos más fuertes y felices. Vivan y dejen vivir♥️ Sean felices

A post shared by ♡More Rial♡ (@moreerial) on

Y concluyó: “Existían cosas ajenas a mí, como esos comentarios en las redes, que aun sabiendo que no tenía responsabilidad sobre eso, me culpé. Esas noches en que apreté tanto el puño de ira que sentí mis uñas lastimando mi palma y al notarlo culminó el enojo y di paso a la angustia, a esa que surge mientras me pregunto ’por qué me hago esto. Esa oscuridad, ese fondo que estaba tocando, utilicé para dar intenso impulso a la mujer que anhelaba ser”.

Temas