Martín Migueles enfrenta una demanda en Uruguay tras un violento cruce con un periodista
La demanda a Martín Migueles avanza en Uruguay luego de un episodio violento con un cronista en Punta del Este. El hecho quedó grabado y sumó denuncias por amenazas posteriores.
La demanda a Martín Migueles pone en debate los límites del trato a la prensa en espacios públicos.
La demanda a Martín Migueles, expareja de Wanda Nara, tomó fuerza en las últimas horas tras el relato del periodista uruguayo Gustavo Descalzi. El cronista anunció acciones legales por un tenso cruce ocurrido el 4 de enero en Punta del Este, cuando intentó obtener una declaración del empresario.
El episodio ocurrió en un shopping del balneario. Descalzi se acercó sin cámara y con intención de dialogar. Sin embargo, la situación escaló rápido y derivó en un intercambio agresivo que quedó registrado por el equipo del programa Infama.
Según fuentes periodísticas, la presentación judicial se realizaría en Uruguay, jurisdicción donde sucedieron los hechos. El material audiovisual resultó clave para sustentar la denuncia.
La demanda a Martín Migueles se apoya en registros audiovisuales que evitarían desmentidas.
La demanda a Martín Migueles y el video que encendió la polémica
Las imágenes difundidas muestran un clima hostil desde el inicio. En vivo, la conductora Marcela Tauro repudió la reacción del empresario y remarcó que el registro visual evita desmentidas posteriores.
Descalzi explicó que primero habló con Wanda Nara, quien pidió no filmar a sus hijas por cuestiones legales. El periodista respetó el pedido y avanzó sin grabar. La tensión surgió cuando intervino Migueles, según su testimonio.
Un fotógrafo presente advirtió sobre el mal humor previo del empresario. Minutos después, el cruce escaló y generó temor por una posible reacción física.
La demanda a Martín Migueles y las presuntas amenazas posteriores
El periodista afirmó haber recibido mensajes intimidantes tras el encuentro. Uno de ellos advertía consecuencias más graves si volvía a acercarse. Si bien Descalzi aclaró que no puede atribuir el texto directamente a Migueles, destacó la gravedad del contexto.
“Sentí intimidación desde la agresividad”, sostuvo el cronista. También aseguró que no provocó la situación ni registró imágenes en ese momento.