María Valenzuela le hace frente a otro problema de salud. Semanas atrás le avisaron que tenía una de las prótesis mamarias rota y desde entonces comenzó una serie de análisis y mamografías para poder ser intervenida cuanto antes. Una vez que salió del quirófano, se comunicó con el periodista Daniel Ambrosino y le explicó cómo estaba.
"El líquido se había esparcido por todo el cuerpo. Menos mal que me sacaron todo ahora y no más adelante, porque pudo haber pasado cualquier cosa. Me sacaron unos bultos y ahora se mandaron a analizar”, explicó, y además sostuvo que antes de la cirugía ni siquiera podía acostarse boca abajo del dolor que sentía.
Este problema de salud se le sumó al de su problema bucal. “Hace tres años inicié un tratamiento con un odontólogo para colocarme implantes. Con el tiempo, me surgió un dolor tan grande que no me permite comer. El odontólogo se llama Manuel; por razones legales no puedo decir su apellido. Estoy pesando 35 kilos y en estos tres años ya me internaron varias veces. Manuel te suplico que des el nombre de tu aseguradora y este infierno se termina. Manuel, yo no me puedo morir ahora porque todavía me quedan cosas que hacer en este planeta. Te suplico que tengas piedad de mí”, se le escuchó decir en un video que grabó en febrero.
Afortunadamente, un amigo odontólogo que vive en Ushuaia se ofreció a ayudarla, y poco a poco van obteniendo resultados. “Viajo también para sacarme el estrés y asimilar lo que me pongan. La pasé muy mal estos dos años, y por la pandemia no había nadie que me atienda. Un día mordí una medialuna y sentí un ‘crajj’. Se me rompió una muela. Yo estaba sensible y cualquier cosa me afectaba. Me escribían que era un monstruo y una calavera. Me cansé”, dijo a mediados de abril, antes de subirse al avión, en una nota con Socios del espectáculo.
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