Aunque tienen un hermano mayor, Josecito (93), la relación entre las hermanas Rosa María Juana Suárez (verdadero nombre de Mirtha) y Silvia es especial, porque estuvieron juntas desde el momento de la concepción.
Allí, en el útero materno compartido, tuvo origen el apodo Chiquita con el que se conoce a la diva, según ella misma lo contó: “Ella (Silvia) en la panza de mi mamá me comía todo, por eso me dicen Chiquita, yo nací con un kilo doscientos”.
Chiquita y Gordita
Desde la infancia experimentaron esa conexión tan particular que sólo conocen los gemelos. “Eramos tan idénticas de chicas. Papá nos sentaba en sus rodillas y nos decía: ‘¿Quién es mi Chiquita y quién mi Gordita?’. Ella es parte de mi vida. Mi hermana, mi madre, mi todo”, comentó Mirtha hace algunos meses en su programa
Las hermanas Legrand en el cine y la TV
No sorprendió que, en esos primeros años de vida, compartireran la misma vocación artística. Cuando eran apenas unas niñas, las dos tomaron clases en el Teatro Municipal de Rosario, cuando todavía se llamaban Rosa María Juana y María Aurelia Paula Martínez Suárez y no habían adoptado sus repectivos nombres artísticos: Mirtha y Silvia, aunque a esta última en el seno familiar le dicen cariñosamente Goldie.
Fuente: www.clarin.com
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