Fue un 11 de agosto muy especial para Lionel Messi, que después de haberle dicho adiós al Barcelona fue presentado como la gran incorporación del PSG. Aterrizó en Francia junto a su esposa, Antonela Roccuzzo, y sus tres hijos, pero después de la conferencia de prensa ellos volvieron a agarrar sus valijas para regresar a España. ¿Qué pasó?
Según explicó el mismo futbolista, la joven y los niños tenían cosas que resolver en su antiguo país, donde tenían absolutamente todo organizado. Este nuevo desafío no será fácil, pero están ilusionados de que todos se puedan adaptar lo más rápido posible.
El argentino todavía no se considera apto para salir a la cancha. Hará una pretemporada solo, se entrenará bien y cuando esté listo se pondrá la camiseta número 30. “Ojalá sea lo antes posible porque tengo muchas ganas, no puedo decir una fecha, tendrá que ver con cómo me vaya sintiendo y con lo que decida el cuerpo técnico”, exclamó el campeón de la Copa América.
Seguramente para el día del debut toda su familia estará alentándolo desde uno de los palcos vips, donde se sientan Wanda Nara con sus cinco hijos. Sin embargo, es una incógnita saber si la mediática entablará una relación amistosa con Roccuzzo, que ni siquiera la sigue en Instagram.






