Lejos quedaron aquellas noches de desfiles en Pinamar y Mar del Plata con la conducción de Roberto Giordano, uno de los peluqueros más conocidos del país. Las transmisiones de esos eventos se cortaron hace rato y él, después de algunos problemas legales, bajó el perfil. Ahora está radicado en Uruguay, y no piensa volver.
En diálogo con La Nación, contó que cruzó el Río de la Plata antes de que decretaran la cuarentena social, preventiva y obligatoria por el coronavirus. Señaló que es residente desde hace 20 años y que está acompañado por su hijo Luciano y sus dos nietas.
Consultado por su nueva vida profesional, explicó que da clases de peluquería por Zoom, y además ayuda a comedores comunitarios. "Voy y les enseño peluquería. Le doy una mano a mucha gente", agregó.
Por ahora, no quiere saber nada con volver a pisar suelo argentino: “No extraño para nada. Extraño a mis afectos, a mis hijos que están dos allá. Pero no extraño para nada, porque todo el glamour yo lo tengo adentro. Lo vivo permanentemente”.
En junio del año pasado, después de varios años de investigación, la Justicia lo procesó por el delito de insolvencia fiscal fraudulenta. Lo embargaron por $30 millones y le prohibieron salir del país cuando finalice la cuarentena. La medida fue dispuesta por el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°10, a cargo de Diego Amarante, a raíz de una denuncia penal que realizó la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en 2014. Sin embargo, pudo trasladarse a Uruguay sin inconvenientes.
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