Las últimas apariciones de Luisito de "Cuestión de peso" en la TV fueron dramáticas. Se lo vio angustiado y llorando pidiendo ayuda para poder hacerse la cirugía bariátrica y ganar una mejor calidad de vida, pero las promesas que le hicieron se derrumbaron cuando le pidieron dinero.
En una nota con TN Show, el exparticipante expresó que después de haber estado en Quién quiere ser millonario, el programa de Santiago del Moro, el intendente de Malvinas Argentinas lo llamó para decirle que iba a ser intervenido de forma gratuita. Se volvió de Las Parejas, su ciudad natal, y cuando llegó al hospital la directora no estaba enterada de nada. Desilusionado, sintió que ya no había más por hacer, hasta que poco a poco fue cambiando su suerte.
Luisito explicó que tiene algo de dinero guardado para el bypass gástrico, que se postergó debido a la pandemia. Está esperanzado de que en enero lo llamen y por fin su vida se transforme para siempre. Mientras tanto, aprovecha para trabajar. Consiguió un empleo en Buenos Aires como encargado de un restaurante y se encuentra muy contento.
“Anteriormente estuve muy mal, depresivo. Por mi sobrepeso nadie me quería dar empleo. En Santa Fe tengo oficio de panadero, pero nunca ejercí, siempre laburé por mi cuenta. Allá es todo trabajo pesado y yo por mi cuerpo no puedo hacer nada”, comentó sobre lo que hoy ya es su pasado.
Por último, hizo una autocrítica sobre cómo llegó a pesar 220 kilos: “Se me criticó mucho diciendo por qué me dejé estar. Mi error fue rodearme de gente que no me sumaba. Me llevaron a hacer cosas que no debía, pero el culpable soy yo. Me deslumbré con las luces. De estar en un pueblito a tener fama por estar en un reality, me voló la cabeza, pero lo pagué mal”.



