Taky Natalí, la exnovia de Ricky Maravilla se convirtió en noticia por la delicada situación que atraviesa desde que comenzó la cuarentena social, preventiva y obligatoria por el coronavirus, a mediados de marzo. Se lanzó como cantante y estaba de gira por el norte argentino cuando de repente ya no hubo forma de regresar a su hogar, en Buenos Aires.
En diálogo con Pronto, contó que le prestaron una casa en Salta pero la estadía se convirtió en un calvario, ya que por sus rasgos orientales temían que tuviera COVID-19. Los vecinos juntaron firmas para que se vaya y ante el miedo unos conocidos la escondieron en un pueblo cercano.
A diferencia de Marcelo Tinelli, que consiguió el permiso correspondiente para volver a Buenos Aires desde Esquel, Taky Natalí no logró sacar la autorización y todavía sigue varada.
"Decidí aguantar un poco más para no arriesgar a nadie. Mi intención aunque sea es llegar a Salta capital donde tengo mis valijas, mis cosas, y hay más conocidos que podrían ayudarme. A todo esto sumamos casi cinco meses sin ver a nuestras familias. Hay días que estamos con muchas ganas y voluntad, y otros en los que nos desesperamos y nos sentimos decaídos", dijo angustiada.
La joven se hizo popular gracias a Ricky Maravilla, quien quedó deslumbrado con su belleza.
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