En los últimos días, Juliana "Furia" Scaglione adoptó una nueva postura dentro de la casa de Gran Hermano. La participante se aisló y pasó muchas horas recostada en la habitación. En una conversación sincera con Juan Pablo de Vigili, aclaró que no tiene problemas con ninguno de sus compañeros y desmintió padecer algún inconveniente de salud.
La advertencia de Furia que preocupa a la producción de Gran Hermano: "No voy a comer hasta que..."
Luego de mantenerse alejada en la casa, Juliana Scaglione cambió su actitud y sorprendió a todos con sus palabras.

