Julio Iglesias acusado de agresiones sexuales: las denuncias que sacuden su carrera
Una investigación periodística expone graves denuncias contra Julio Iglesias acusado de agresiones sexuales, por parte de exempleadas que trabajaron en sus residencias del Caribe.
Julio Iglesias acusado de agresiones sexuales enfrenta las denuncias más graves de su trayectoria pública.
El nombre de Julio Iglesias quedó en el centro de una fuerte controversia internacional. Una investigación periodística reveló que el artista fue acusado de agresiones sexuales y acoso por dos mujeres que trabajaron como parte de su personal doméstico. El informe reúne testimonios directos y documentos que describen situaciones de abuso sostenidas en el tiempo.
Las denuncias surgieron a partir de un trabajo conjunto entre medios internacionales, que reconstruyeron los hechos ocurridos en propiedades privadas del cantante ubicadas en el Caribe. Las mujeres aseguran que padecieron maltratos físicos, verbales y sexuales durante su vínculo laboral.
Julio Iglesias acusado de agresiones sexuales: qué dicen los testimonios
Una de las denunciantes relató que sufrió presiones constantes para mantener encuentros sexuales con el cantante. Según su testimonio, esos episodios incluyeron violencia física, vejaciones y agresiones verbales, siempre en un marco de intimidación.
Revelaron que Julio Iglesias está en silla de ruedas por serios problemas de salud
La investigación sobre Julio Iglesias acusado de agresiones sexuales reúne testimonios y documentos clave.
La segunda mujer, que se desempeñó como fisioterapeuta personal, aseguró que los abusos no se limitaron a tocamientos. También describió insultos reiterados, destrato cotidiano y una dinámica laboral basada en el miedo. “Me sentía como un objeto”, expresó en su declaración.
Ambas historias forman parte de un expediente periodístico que expone patrones similares y refuerza la gravedad de las acusaciones contra el artista español.
Por qué las víctimas guardaron silencio
Las mujeres explicaron que durante años no pudieron hablar por temor a represalias. El poder económico y mediático del cantante influyó de manera directa en ese silencio prolongado. La investigación detalla que ambas vivieron con miedo a perder su trabajo y su seguridad personal.
Por ese motivo, los medios decidieron preservar sus identidades. Además, las denunciantes fueron derivadas a una organización internacional de derechos humanos, que ahora las asesora para avanzar por vías legales.