El actorGonzalo Valenzuela (Manguera) habló en una entrevista sobre todo. Abrió su corazón y contó el difícil momento que le tocó atravesar junto a su pareja de ese momento, Juanita Viale, al perder juntos a su hijo Ringo, que falleció minutos después de nacer con 36 semanas de vida.
Además, contó cómo una película lo ayudo a hablar de la muerte con su hijo mayor, Silvestre y expresó: “Con Silvestre vi una película mexicana El Libro de la Vida, de Guillermo del Toro, y la encontré maravillosa, porque ahí representa la muerte de una manera maravillosa: que mientras uno recuerde a sus muertos, van a estar en un lugar de luz, en un lugar donde ellos van a estar bien. Cuando los olvidas, pasan a ser almas en pena. Por eso es muy importante que estén siempre presentes, y para mí están siempre presentes”.
Asimismo, el actor manifestó que a lo largo de su vida debió aprender a convivir con las pérdidas, ya que a sus 18 años falleció en un accidente doméstico su hermano mayor y cuando tenía 23, con tan solo un mes de diferencia su mamá y su papá murieron de cáncer.
“Es duro, pero me ayudó mucho. Aunque suene fuerte, agradezco todo lo que me ha pasado, porque soy lo que soy gracias a lo que me ha tocado vivir y por cómo lo he vivido. Si hay algo que duele, es la muerte de un hijo. Pero me levanto todos los días pensando en que si me muero hoy, me muero tranquilo. Estoy contento con la persona que soy y también he podido ayudar a mucha gente gracias a esa experiencia”, relató.
Juana y Manguera, como lo apodan sus más cercanos, se conocieron en 2004, ella ya era mamá de Ambar. Y en 2008 se convirtieron en padres de Silvestre, tres años después vendría Ringo, quién falleció minutos después de conocer el mundo, tras nacer en la semana 36 de gestación.
Su historia de amor con Juanita Viale
Gonzalo y la nieta de Mirtha Legrand se conocieron en 2004 durante un viaje del actor a la Argentina. La relación se consolidó y en 2008 nació Silvestre. Luego esperaban a su segundo hijo, Ringo, que murió el 25 de mayo del 2011 minutos después de nacer. Al año siguiente llegó Alí y dos años después se separaron.
“Tuvimos un matrimonio precioso… Y si nos hicimos daño, nos equivocamos y si pasaron un millón de cosas, tiene que ver con la naturaleza del ser humano que es equivocarse y aprender. ¡Uno tiene derecho a errar! El que no lo entienda así, ¡está frito! Es muy importante que la gente entienda que nadie nos puede quitar el derecho al error; quien no lo haga, no aprende”, reflexionó tiempo atrás.
Tras la ruptura, se instaló en Chile pero siempre mantuvo una buena relación con la mamá de sus hijos. Del otro lado de la cordillera, inició un noviazgo con la actriz María Gracia Omegna y hace un año y medio fueron papás de Anka. Sin embargo, la historia de amor llegó a su fin hace dos meses.
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