Durante las últimas horas trascendió que la hija de Néstor y Cristina Kirchner ingresó al Sanatorio Otamendi y las primeras versiones indicaban que había contraído coronavirus. Más tarde, desde el entorno de Florencia Kirchner aclararon que se trata de otra afección diferente.
En un intento por llevar tranquilidad y evitar especulaciones sobre el estado de salud de la cineasta de 30 años, se dio a conocer el estado actual de salud a través de un parte médico oficial que fue firmado por la directora médica del Otamendi.
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El parte médico de Florencia Kirchner
En el mismo se informa que la hija de la Vicepresidenta está "cursando el segundo día de un cuadro infeccioso" y que su "estado general es bueno". Asimismo, destaca que evoluciona favorablemente. Por último, para desterrar cualquier dato erróneo, aclara que "no presenta síntomas compatibles con coronavirus".
Florencia Kirchner y su salud
El estado de salud de Florencia Kirchner ya había sido noticia anteriormente, ya que pasó más de un año en la ciudad cubana de La Habana por un tratamiento médico: había viajado en febrero de 2019 para participar de un seminario de guion de cine y, por problemas de salud, no pudo regresar a la Argentina.
De acuerdo con el diagnóstico que difundió la propia Cristina Kirchner en aquel momento, la joven estaba afectada por “trastorno de estrés postraumático; síndrome purpúrico en estudio, polineuropatía sensitiva desmielinizantede etiología desconocida, amenorrea en estudio, bajo peso corporal y linfedema ligero de miembros inferiores de etiología no precisada”.
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El “ensañamiento judicial” la “enfermó”
Por ese motivo permaneció internada algunos meses en el Centro de Investigaciones Médicas Quirúrgicas (CIMEQ) de Cuba, para recuperarse de una “enfermedad psíquica”, según contó la propia cineasta en una de sus primeras publicaciones en su cuenta de Instagram.
“Mientras nos exponen frivolidad hasta las costillas. Está bien mostrar tu pareja, tus hijxs, el cuerpo de gimnasio, la ropa, la plata, la fiesta, el trucho reviente, pero ante enfermedades psíquicas, y el dolor: que exista una nueva boca cerrada. No me da vergüenza, ni tampoco es desahogo. Es usar la palabra para otrxs, y también para mí”, remarcó en aquella ocasión.
Tras regresar al país en marzo de 2020, la joven afirmó que el “ensañamiento judicial” la “enfermó”, en alusión a las causas por presunta asociación ilícita en las que está involucrada junto a su madre y su hermano, Máximo Kirchner.
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