Fede Bal es uno de los 16 participantes de MasterChef Celebrity, que pronto verá luz en Telefe. Aunque cobrará un gran cachet, sus seguidores no están para nada felices con la decisión que tomó, ya que hace poco se recuperó de un cáncer de intestino que le diagnosticaron en marzo, poco antes de que empezara la cuarentena por el coronavirus.
Al galán le dijeron que era peligroso exponerse así. Aunque el programa todavía no empezó, ya hubo dos casos positivos de COVID-19 entre las figuras. Se contagiaron Analía Franchín y el Turco García, que suman a Santiago del Moro, el conductor.
Cansado de las críticas, el actor rompió el silencio en diálogo con La Nación y le paró el carro a aquellos que prefieren que se quede en su casa. "Siempre me van a criticar. Más me critican, más comprendo que estoy por el camino correcto. Y si no salgo, si no voy a PH Podemos hablar o no voy a Masterchef, ¿de qué vivo? Esa gente que me critica, ¿va a pagar mis cuentas?”, expresó.
Federico se mostró muy ilusionado con su participación: “Estoy muy feliz de poder mostrar lo que sé de cocina, que no es tanto, pero la idea es aprender. Tengo platos ricos, pero no tengo magia en la cocina. Soy un chabón un poco básico, pero algo aprendí de mi vieja y mi abuela, grandes cocineras las dos. Espero dejarlas bien paradas y hacer un buen papel”.
El ex de Barbie Vélez y Laurita Fernández está atravesando un momento muy angustiante por la salud de su mamá, Carmen Barbieri, que fue afectada por el herpes zóster. En las últimas horas fue atendida de urgencia en una clínica, donde le diagnosticaron una parálisis facial. Ahora deberá hacer reposo y cumplir con la medicación que le dieron. Cuando se mejore, comenzará con la rehabilitación, para empezar a mover los músculos de la cara.
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