Evelyn Von Brocke pasó días muy feos por culpa del coronavirus. Apenas recibió el diagnóstico creyó que solo se trataría de una "gripe fuerte", pero los síntomas le jugaron una muy mala pasada. Aunque ya recibió el alta, le quedaron horribles secuelas y contó su experiencia en sus redes sociales.
“Me quedaron secuelas, sueño, dolor de cabeza, dolor de articulaciones, pérdida de olfato y piel sensible”, expresó. Mientras cursaba la enfermedad, también dejaba mensajes con su "parte médico" casero en Instagram, donde recibió mucho apoyo de sus seguidores, conocidos, y seres queridos.
"Dos semanas y la cabeza sigue doliendo. Pero le pongo garra. Hoy todo el día en pijama. Recuperarse, darse tiempo”, comentó en uno de sus días "más leves". La recuperación fue paulatina. “Hoy pude vestirme y salir al balcón. Balconeamos, Juan ya está de alta. Felices de comenzar una nueva etapa. Aprendimos, nos fortalecimos, nos queremos. Agradezco todo lo que tengo y todo lo que no tengo. Gracias a mis amados hijos que tanto preocupé, a mi familia y a mis amigos tan queridos”, dijo en otro texto.
Evelyn remarcó que sintió el COVID-19 dentro de su cuerpo, y se mostró disgustada contra aquellas personas que aún desconfían sobre la existencia del mismo.
“Se llevaron a Juan (su esposo). y yo me quedé sola tirada en la cama. No podía ir al baño del dolor de cabeza, sentía que tenía agujas en la cabeza. Sentía como que me habían desenchufado el cuerpo, no tenía energía, no quería comer, no quería tomar. No sabía qué me estaba pasando y se habían llevado a mi marido a terapia intensiva, que tus hijos te pregunten cómo estás, y pensás, realmente, que el final es espantoso, que te va a ganar el virus",se lamentó. Ahí fue cuando habló de la muerte. “Le escribí una carta a mis hijos. La hice como despedida, tal vez. La puse en la mesita de luz y dije ‘este es un bicho maldito’”, concluyó angustiada.
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