Samanta Casais, la participante de Bake Off que perdió el título por las denuncias de fraude que se conocieron a través de las redes sociales, habló del calvario que vivió tras el escándalo. Durante esos días, todo fue oscuridad en su vida, tanto es así que hasta pensó en morir.
"Sentí que ya no quería existir más… Aparecieron los haters, que me odiaban. Fue necesario estar alejada este tiempo para resguardar un poco mi salud, después de todo el haters que hubo y todas las cosas que se dijeron que me lastimaron mucho", expresó la joven en diálogo con Primicias Ya.
Recordando uno de los tantos mensajes violentos que recibió, habló del día en el que pensó en suicidarse: "No es divertido desearle la muerte a una persona o decirle barbaridades. Yo llegué hasta pensar en suicidarme, no quería vivir más. Se lo dije a mi novio, le dije que no quería vivir más. Quería dejar de existir. Fue ahí donde mi novio se había ido a comprar y yo estaba en la bañera pensando eso, un rato largo estuve ahí llorando. La mente se me puso en blanco y dije '¿si lo termino todo acá?'. Pero en un momento se me pasó mi mamá, mi novio, mis hermanos y dije 'no' porque dejaba a mucha gente sufriendo".
Y continuó: "Ese fue el momento en que mi novio me encontró y dijo que iba a llamar ya mismo al psiquiatra. Habló con mi psicólogo, y ahí tuve la entrevista con ambos. Se me medicó y ahí pude salir adelante. Mi novio me ayudó mucho, él también sufrió un montón. Por suerte lo pudimos pasar y todavía me angustia todo porque son heridas que no cierro".
El día que tuvieron que regrabar la final, Samanta reconoció que había mentido cuando llenó el formulario de inscripción para Bake Off Argentina, aunque pidió disculpas.
“Cometí un error, soy humana, lo admito y pido disculpas. Quiero que quede claro que no soy profesional, no estudié pastelería ni trabajé de eso. Mi conocimiento fue limitado en un emprendimiento familiar”, se la escuchó decir.

