El día que el Indio Solari le confesó a su público que tenía Parkinson
El recuerdo de aquella noche histórica en Tandil, cuando transformó su diagnóstico en una declaración de resistencia ante 150 mil fieles.
El Indio Solari falleció este viernes a los 77 años, dejando un legado imborrable en la cultura popular argentina.
El rock y la cultura popular argentina están de luto. El Indio Solari falleció este viernes a sus 77 años, tras atravesar la enfermedad de Parkinson, que le había sido diagnosticada en 2016. La noticia genera una conmoción sin precedentes en todo el país, marcando el fin de una era para la música nacional.
Te podría interesar
Hoy, ante la crudeza de su partida, es imposible no viajar en el tiempo hacia aquella noche en la que el mito se volvió de carne y hueso frente a su gente: el día que decidió que la verdad se decía sobre el escenario.
"Mr. Parkinson me anda pisando los talones"
No fue una noche más ni para el Indio Solari ni para los miles de seguidores que volvieron a acompañarlo en un recital. Esaa vez, la cita fue en Tandil. Antes de empezar el show, el artista se paró frente al micrófono y habló unos minutos con el público para disipar los rumores que crecían en las redes:
“Anda circulando en internet una versión de que estoy enfermo y es verdad. Mr. Parkinson me anda pisando los talones... Pero bueno, digo, ¡aquí estoy! Hace rato que eso pasa. No me van a bajar del escenario así nomás”, disparó para sorpresa y emoción de los asistentes.
Minutos después de quebrar el silencio, Solari reapareció con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado banda que presentó cambios en su formación. Con un sonido impecable, Nuestro amo juega al esclavo abrió el show para delirio de las más de cien mil personas que llenaron el autódromo de la ciudad bonaerense, marcando el inicio de una lista de alrededor de 25 temas que sonaron a lo largo de dos horas.
El cierre, como ya era una mística obligatoria, quedó en manos de “Jijiji” y el pogo “más grande del mundo”, una marea humana que unió a generaciones en un grito de desahogo.
Según trascendió, llegaron a Tandil alrededor de 150 mil personas, una cifra que superó la población estable de la ciudad (110 mil habitantes). Los comerciantes locales, agradecidos con los eufóricos visitantes, especulan con ingresos que rondaron los 100 millones de pesos. Una vez más, la fiesta ricotera se desarrolló en absoluta paz y sin incidentes.
El mítico cantant no se presentaba en vivo desde diciembre de 2014, cuando actuó en Mendoza para otra multitud. Aquella noche de Tandil, que empezó con la confirmación de su enfermedad, abrió una incógnita sobre el futuro de sus misas en vivo. Hoy, con su partida, ese anuncio de resistencia se convierte en el testamento definitivo de su amor por los escenarios y por su público.




