Cristian U, el emblemático ganador de Gran Hermano 2011, volvió a estar en el centro de la escena luego de haber participado en una fiesta clandestina en Virrey del Pino, donde asistieron 250 personas. Allí trabajaba como DJ. Al caer la inspección le pidieron sus datos y la información no tardó en llegar a los medios de comunicación.
En medio del escándalo, el exparticipante del reality hizo su descargo en Nosotros a la mañana, donde aclaró que estaba laburando, y que él ya había tenido COVID-19 meses atrás.
“La realidad es que había una fiesta, me contrataron para ir a tocar. Necesito laburar, como necesitan todos. Mi laburo terminó en marzo cuando arrancó la pandemia, y los que me conocen saben que soy organizador de eventos, de boliches y DJ", comenzó explicando.
Y agregó: "Me reinventé en algunas cosas como pude, pero necesito trabajar. De cierta forma se fueron abriendo los comercios y demás cosas y me pone recontento, pero lo nuestro no y necesito laburar. ¿Qué quieren que haga? Me contratan de un lugar para ir a tocar, sé que no está bien pero tengo que laburar. ¿Entonces qué hago?”.
El expaseador de perros se defendió argumentando que lo hizo por una necesidad económica: "Cuando tengo que pagar el alquiler o pagar la luz no puedo decir: ‘Che, hola, soy el señor exCOVID’, si no pago me rajan. En cierta forma puse mis pautas. Acepté pero dije 'voy a la cabina, solo y aislado’. Después lo que hagan los demás yo no puedo meterme. Cada uno sabe lo que hace”.
La convocatoria al evento en Virrey del Pino el domingo se realizó a través de WhatsApp y allí se le aclaraba a los asistentes que debían ir con barbijo y alcohol en gel y que no podían filmar ni sacar fotos con sus celulares. Un llamado al 911 alertó a las autoridades del encuentro clandestino y por eso se realizó un operativo en el lugar. Todo terminó en un escándalo.
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