Diego Brancatelli contó que apostó junto a su suegro, el padre de la periodista Cecilia Insigna, y pusieron un supermercado en el barrio de Caseros para poder ayudar con los precios y dar trabajo. Pero, ante la actualidad del país confesó que no le va como habían pensado.
“Abrimos un supermercado, para darle trabajo a la gente. Nos va mal. Sigue abierto y sostenemos el comercio para darle laburo a la gente, porque lo que queda a fin de mes no vale ni la pena", contó el periodista que estuvo invitado en Los ángeles de la mañana.
Ante los embates de Yanina Latorre y Estefania Belardi, que lo cuestionaban por su tendencia política, el panelista de Intratables sostuvo que “Antes tenía 10 empleados y ahora tiene 5".
Entonces, explicó alguno de los problemas: "hay otras cadenas alrededor que tienen más ofertas, compran en mayor cantidad y eso permite que tengan mayores beneficios". Además, dijo que su mercado está en un entrepiso que tiene una escalera y que eso- hizo una autocrítica- puede dificultar el salir con bolsas pesadas.





