Mirtha Legrand dijo basta. Después de siete meses aislada en su departamento de Avenida del Libertador, preparó su barbijo, el alcohol en gel, y se trasladó hacia la casa de su hija Marcela Tinayre, quien la estaba esperando con unos ricos ravioles con salsa y variedad de ensaladas.
En La rubias + uno, la conductora contó que fue un momento muy especial, ya que su mamá no la visitaba desde el verano. “Marcos Gastaldi siempre me traía flores para el Día de la Madre. Rocco se fue a una florería, se apareció con un ramo de jazmines y me conmovió. Ayer estábamos almorzando con mamá en casa y me dice ‘¿de dónde viene ese perfume?’. Y era que las flores estaban cerca. La verdad es que pasé un día divino, pese a que yo estaba un poco bajoneada”, relató sobre el gran momento que pasó en familia.
Luego dio detalles de esa reunión tan esperada con la diva de los almuerzos y el resto del clan. Todos comieron en el jardín, al aire libre y disfrutando del veranito adelantado con más de 30 grados.
Días atrás, Chiquita contó que tuvo que ir al odontólogo de urgencia y que vivió una situación muy rara en la calle, aunque divertida. “Cuando bajé del auto la gente me miraba. Con el tapabocas puesto dudaban de si era yo o no, pero era solo por un instante; enseguida reaccionaban y me reconocían. Mis ojos son identificables, es lo que más conoce el público de mí. Tantos años viéndolos, no hay barbijo que pueda con ellos”, expresó en diálogo con Teleshow.
También se refirió a la “aventura” de volver a respirar aire fresco: “Fue una sensación muy rara salir de casa después de tantos meses. Mientras iba en el auto me llamó la atención la cantidad de gente con barbijo: el uso es total, también en los jóvenes”.
Por ahora, no hay novedades de su regreso a la TV.
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