A comienzos de 2022, ya recuperada del trasplante de hígado, Soledad Aquino -la primera esposa de Marcelo Tinelli- le dio una entrevista a ¡Hola! en la que habló mucho más que de su salud. Recordó su separación del conductor y la muerte de Santiago, su primer hijo.
Con la angustia a flor de piel, describió: "A los 24 años, con 8 meses y 20 días de embarazo, perdí a mi hijo. Estaba manejando y tuve un desprendimiento de placenta. Cuando me llevaron al sanatorio, ya había perdido cuatro unidades de sangre, que es muchísimo. Me desmayé, estuve un mes en terapia intensiva y mi hijo murió. En ese momento, recibí muchas transfusiones y contraje hepatitis C, un virus desgraciado que me amenazó toda la vida. Marcelo tuvo que enterrar a nuestro hijo solo en el cementerio".
Desde ese entonces, Soledad tuvo que aprender a cuidarse, ya que todo lo que comía le caía mal. "A mediados de marzo del año pasado cuando me descompuse pensé que era más de lo mismo, un cólico. Por suerte mi hermana insistió en llevarme a una clínica, porque veía que no mejoraba ni un poco. Ahí saltó que tenía una hemorragia interna y el hígado ya lo tenía a la miseria. Los médicos me dijeron que tenía que hacerme un trasplante", agregó.
La exmodelo tuvo dos paros cardíacos y los médicos les dijeron a sus familiares que era un milagro que siguiera con vida. "De esta terrible experiencia descubrí que el cariño de la gente, de todos los que te quieren, es lo que te empuja a seguir resistiendo, porque hay un momento dado que sólo se trata de resistir. Ya no podés más y sólo está en vos seguir aguantando un poco más", cerró.
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