A lo largo de su vida, la Reina Isabel II obtuvo su propia colección de joyas privadas, que fue considerada la más lujosa e importante de las monarquías europeas. Su joyero está compuesto por 300 artículos, incluidos 98 broches, 46 collares, 34 pares de aros, 15 anillos, 14 relojes y cinco colgantes, además de las joyas de la corona.
Qué joyas se llevará la reina Isabel II a la tumba
Si bien, la gran mayoría de ellas serán heredadas, algunas se seleccionaron para ser enterradas con ella. “Su Majestad es una mujer increíblemente humilde, de corazón, que es poco probable que esté vestida con algo más que su simple anillo de bodas de oro galés para descansar y un par de aretes de perlas”, expresó Lisa Levinson, jefa de comunicaciones del Natural Diamond Council, a Metro.co.uk .
Además, se espera que su anillo de compromiso, que se hizo a partir de un diamante de una tiara que perteneció a la madre del Príncipe Felipe, la Princesa Alicia de Battenberg, y que costaría hoy alrededor de 230 mil euros, sea dado a la Princesa Ana.
Las joyas de la Reina Isabel II
Si bien no se conocen los valores exactos de la costosa colección de joyas de Isabel II, se estima que las casi 300 piezas superan los 110 millones de dólares.
El medio estadounidense The International Business Times aseguró que la monarca había modificado su testamento en agosto, legando todas sus joyas a Kate Middleton, la nueva princesa de Gales, y su hija, la princesa Charlotte. Sin embargo, Lauren Kiehna, autora de “The Court Jeweler” (El joyero de la corte), explicó a Page Six que aún no se conoce el futuro de las joyas: “No conocemos todos los detalles sobre la propiedad de todas las joyas reales, y es probable que ahora no tengamos mucha información detallada sobre su herencia”.
“Creo que es muy probable que la Reina haya seguido los pasos de su abuela, la Reina María, y su madre, la Reina Isabel, la Reina Madre, y haya legado todas sus joyas directamente al nuevo monarca, el Rey Carlos III”, manifestó la autora e historiadora.
Temas



