La polémica estalló cuando un usuario de las redes sociales, mientras seguía la transmisión oficial las 24 horas, detectó un objeto con características idénticas a las de un dispositivo móvil en una de las habitaciones, lo que desató una ola de teorías sobre posibles privilegios ocultos.
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El fragmento del video que se volvió viral muestra una charla estratégica entre Yanina Zilli y Franco Poggio, el flamante líder de la semana, quienes discutían los pasos a seguir con los beneficios de su cargo. Sin embargo, la atención de los internautas se desvió rápidamente hacia el fondo de la imagen, donde se aprecia un objeto brillante y rectangular que guardaría una similitud innegable con un teléfono celular. A pesar de que en el mismo clip se escucha a los jugadores bromear o debatir sobre la idea de tener tecnología dentro de la casa, para muchos seguidores del reality se trata de una prueba irrefutable de que el reglamento ha sido vulnerado.
Entre el descuido de producción y las teorías de los fanáticos de Gran Hermano
La controversia escaló rápidamente en las plataformas digitales, donde las opiniones se dividen entre el escepticismo y la indignación. Mientras un sector de la audiencia sostiene que es prácticamente imposible burlar los controles de la producción de un formato tan estricto, otro grupo asegura que esta edición se caracteriza por una notable flexibilidad y constantes "grises" en el trato con los participantes.
En medio del debate, resurgió un clip anterior en el que un jugador mencionaba haber recibido un llamado de atención de Gran Hermano para que “no lo hiciera más”, lo que alimentó las sospechas sobre comportamientos indebidos que no fueron sancionados públicamente.
Por otro lado, existe una explicación técnica que intenta llevar calma a los seguidores más ortodoxos del programa. Algunos analistas de redes sociales y técnicos de iluminación sugieren que el supuesto celular no es más que un reflejo accidental de las potentes luces de los reflectores del estudio sobre una superficie pulida, o incluso un elemento de escenografía captado desde un ángulo engañoso.
Sin embargo, la falta de una comunicación oficial por parte de la producción mantiene el clima de sospecha sobre si la "Generación Dorada" realmente está cumpliendo con la desconexión total que exige el formato original.