A casi tres meses de la última vez que besó los labios de la China Suárez, Benjamín Vicuña estaba iniciando un nuevo romance con una empresaria. Se trata de Romina Pigretti, la exsocia de Mica Tinelli en la marca Ginebra. Compartieron varias salidas al aire libre, estuvieron juntos en restaurantes y él hasta participó de un asado en la casa de ella. Sin embargo, en las últimas horas se conoció que todo terminó de la peor manera.
A Benjamín le cayó muy mal que su nueva conquista divulgara por todos lados que eran novios. Para él ese rótulo aún no estaba puesto, y decidió que lo mejor era terminar con el vínculo para que las cosas no pasaran a mayores y se desatara un escándalo.
Pigretti se había hecho popular por fundar Ginebra junto a la primogénita de Marcelo Tinelli. Además, es licenciada en economía y tiene muy buena visión para los negocios. Uno de sus proyectos más ingeniosos fue New Dress Rent, un servicio en el que los clientes pueden alquilar vestidos de gala. Después de estar 20 años casada con el dueño de un destacadísimo restó, el affaire con Vicuña era muy valioso para ella.
La que estaba muy feliz con esta historia era la China Suárez, que entre su círculo íntimo habría lanzado una terrible frase sobre el galán chileno: “Que se vaya a cagar, así no me jode más a mí”. Los artistas se separaron a mediados de agosto. Fue el actor chileno el encargado de comunicarlo a través de su cuenta de Instagram, donde se expresó con un mensaje contundente: “Queremos lo mejor para la familia que somos y seguiremos siendo. Hoy eso nos lleva a tomar un nuevo camino separados como pareja, pero con amor y siempre unidos por nuestros hijos. Agradecemos el respeto por esta decisión y darnos el tiempo de vivir este proceso de la mejor manera. Gracias”.
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