De esta manera, el "Conejo Malo" escribió su nombre junto a grandes figuras que pasaron por ese escenario, como Michael Jackson, Lady Gaga, Eminem, Rihanna y Kendrick Lamar, entre otros, pero con un diferencial: la impronta de la cultura latina como eje central.
El guiño a las fiestas familiares que recorre el mundo
El momento más comentado de la noche ocurrió cuando el cantante recreó una escena típica de las celebraciones en Latinoamérica. En medio de una escenografía que simulaba una boda, el artista se acercó a un niño que dormía sobre dos sillas y lo despertó para que se sumara al festejo.
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Este gesto, lejos de ser un simple detalle, funcionó como una poderosa referencia cultural. La imagen del chico vencido por el sueño en medio del ruido representa una vivencia universal para millones de familias latinas. La ovación en el estadio confirmó el impacto de una escena que apeló a la nostalgia y a la identidad colectiva de los espectadores.