Así era la casa donde vivió el Indio Solari: el refugio creativo que eligió lejos de la exposición
El histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota eligió durante años vivir alejado de la exposición pública en una propiedad rodeada de naturaleza, con estudio propio y fuertes medidas de seguridad.
Así es la impresionante casa donde vive el Indio Solari: con máxima seguridad y gran jardín
La muerte de Carlos Alberto Solari, el Indio Solari, conmocionó este viernes al mundo de la música argentina. A los 77 años, el histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota falleció en su casa de Parque Leloir, el lugar que durante décadas eligió para vivir, crear y mantenerse alejado de la exposición pública.
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Alejado de la exposición mediática que acompañó su carrera durante décadas, Solari encontró allí un espacio de tranquilidad rodeado de naturaleza. La propiedad se convirtió en su refugio personal y creativo, un lugar donde pudo desarrollar proyectos musicales mientras mantenía la reserva que siempre caracterizó su vida privada.
En la vivienda funcionaba Luzbola, el estudio de grabación donde trabajó en gran parte de su producción artística de los últimos años. Entre instrumentos, equipos de sonido y material de trabajo, ese espacio fue clave en la construcción de su etapa solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
Rodeada de naturaleza, la casa contaba con un amplio parque, piscina, quincho y distintos espacios destinados a la vida familiar y al trabajo artístico. El entorno le permitía mantener la privacidad que siempre buscó, incluso en los años de mayor popularidad.
Quienes frecuentaban Parque Leloir solían destacar el bajo perfil con el que se movía por la zona. A pesar de ser una de las figuras más convocantes de la historia del rock argentino, el músico evitó durante años la exposición mediática y eligió una vida tranquila lejos de los grandes centros urbanos.
Uno de los sectores más importantes de la vivienda era su estudio de grabación. Allí compuso, grabó y desarrolló buena parte de los proyectos que marcaron la última etapa de su carrera. Ese espacio se convirtió en el corazón creativo de una obra que trascendió generaciones y consolidó su figura como uno de los artistas más influyentes de la cultura popular argentina.
La residencia también reflejaba algunos rasgos que acompañaron toda su trayectoria: discreción, independencia y una fuerte conexión con el arte. Mientras millones de seguidores llenaban estadios para escucharlo, Solari encontraba en ese lugar el ámbito ideal para trabajar lejos de los reflectores.
Con la muerte de Solari, la casa de Parque Leloir adquiere un significado especial para sus seguidores. Fue el escenario de sus últimos años, el espacio donde continuó produciendo música y el lugar desde el que sostuvo una de las trayectorias más influyentes de la historia del rock argentino.







