La pareja formada por Michael Bublé y Luisana Lopilato ha captado la atención en numerosas ocasiones, pero esta vez el enfoque se centra en la educación de sus hijos.
Desde hace años, estas dos celebridades han construido una gran familia en Canadá, país natal del cantante. El clan está compuesto por Noah, de 9 años; Elías, de 7 años; Vida, de 4 años; y Cielo, de apenas siete meses.
Mientras la rubia actriz participaba en la temporada de "Casados con hijos en el teatro", todos se mudaron a Buenos Aires. Sin embargo, se ha revelado un detalle muy interesante sobre sus vidas en Norteamérica.
Según han filtrado ellos mismos, todos sus hijos en edad escolar asisten a una escuela estatal. Pero no se trata de cualquier institución, sino de aquella a la que Michael Bublé asistió durante su infancia.
En una reciente entrevista, Michael Bublé habló sobre la importancia de que ambos padres cumplan con sus responsabilidades laborales y estén presentes en la crianza de sus hijos.
"El próximo año no estaré de gira durante ciertos meses porque ella estará filmando una película, así que seré un padre presente en el set. Luego, ella hará lo mismo por mí", expresó el artista.
En otro momento, comentó que sus pequeños asisten a la misma escuela donde él estudió de niño. "Hay un aroma especial en los pasillos, lo recuerdo todo. Los mismos profesores, los niños con los que fui a la escuela son ahora los mismos con los que llevo a mis hijos", reveló emocionado.
Para él, esto es importante para que ninguno de sus hijos se sienta diferente y puedan vivir como niños comunes, a pesar de ser hijos de dos celebridades, incluyendo a uno de los cantantes más importantes del país.
"La primera vez fue probablemente un momento extraño para ellos y para mí también. No quiero que actúen como si se sintieran especiales, no quiero que se distancien demasiado. Podrían decir: 'Ganaste un Grammy, felicitaciones'. Pero no están impresionados", aclaró, fundamentando su elección.
Con esta decisión, Michael Bublé y Luisana Lopilato buscan brindar una educación equilibrada y permitir que sus hijos vivan una infancia normal, incluso con el legado y la fama que los rodea.








