Así lo confirmó a este medio el párroco de la Basílica de Guadalupe, Olidio Panigo.
En su carta de despedida, José María Arancedo, había expresado que “la elección del lugar fue un pedido que él me hiciera y que mucho valoro. El deseo de comenzar su ministerio episcopal en Guadalupe es asumir la historia de nuestra Iglesia que la ha marcado y nos habla de nuestras raíces, dándonos una referencia mariana de comunión eclesial”.
Así, la comunidad santafesina podrá participar de la celebración y el recibimiento al nuevo arzobispo en la ceremonia que tendrá lugar en horas de la tarde.





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