El método sencillo para reproducir malvones en casa y llenar de flores el jardín
Con una planta adulta, algunos tallos y una maceta podés obtener nuevos ejemplares y renovar el balcón o el jardín sin comprar plantines.
Los malvones son un clásico de los patios, balcones y jardines argentinos. Su resistencia, sus flores de colores intensos y su capacidad para adaptarse al cultivo en macetas los convierten en una de las plantas preferidas para decorar los espacios exteriores.
Te podría interesar
Además de ser fáciles de cuidar, tienen otra ventaja: se pueden multiplicar sin necesidad de comprar semillas ni nuevos ejemplares. A partir de una planta adulta y saludable, es posible obtener varios malvones mediante esquejes, un procedimiento sencillo que permite aprovechar los tallos para desarrollar nuevas plantas.
La primavera es una de las mejores épocas para intentarlo, porque las temperaturas templadas y la mayor cantidad de luz favorecen el crecimiento y el desarrollo de raíces.
Cómo multiplicar malvones en primavera con esquejes
La reproducción por esquejes consiste en cortar una parte del tallo de una planta madre y colocarla en condiciones adecuadas para que desarrolle sus propias raíces. En el caso de los malvones, es una técnica accesible incluso para quienes recién empiezan a cultivar plantas.
Una de sus principales ventajas es que los nuevos ejemplares conservan las características de la planta original, como el color y la forma de sus flores. Así, podés reproducir ese malvón que ya tenés en casa o combinar diferentes variedades para crear un jardín más colorido.
Cuándo conviene reproducirlos
La primavera y el verano ofrecen condiciones favorables para multiplicar malvones. Durante estos meses, el crecimiento suele ser más activo y los esquejes pueden desarrollar raíces con mayor facilidad.
También es posible realizar el procedimiento a comienzos del otoño, siempre que las temperaturas todavía sean templadas. En cambio, conviene evitar los períodos de frío intenso, porque el enraizamiento puede volverse más lento.
El paso a paso para obtener nuevos malvones
Antes de empezar, elegí una planta madre vigorosa, con hojas saludables y sin señales de plagas o enfermedades. Después, seguí estos pasos:
- Elegí y cortá los tallos: buscá ramas firmes, preferentemente de las puntas de la planta, que midan entre 8 y 10 centímetros. Lo ideal es que no tengan flores. Realizá el corte con una tijera limpia, justo debajo de un nudo, que es el punto del tallo donde nacen las hojas.
- Prepará los esquejes: retirá las hojas de la parte inferior para que no queden enterradas cuando coloques el tallo en la maceta. Conservá algunas hojas en la parte superior y eliminá las flores o los botones florales para que el esqueje concentre sus recursos en desarrollar raíces.
- Dejá cicatrizar el corte: apoyá los tallos en un lugar seco, ventilado y protegido del sol directo durante unas horas. Este tiempo permite que la superficie del corte se seque ligeramente y ayuda a reducir el riesgo de pudrición.
- Prepará las macetas: elegí recipientes pequeños con agujeros de drenaje y colocá un sustrato liviano y aireado. Podés incorporar perlita o arena gruesa para mejorar la circulación del agua. Después, introducí la base de cada tallo y afirmá suavemente la tierra alrededor.
- Ubicalos en un lugar luminoso: durante el enraizamiento, conviene mantener las macetas en un sector con buena luz indirecta, protegido del sol fuerte. Regá con moderación para conservar una humedad ligera, sin saturar el sustrato.
Cuánto tardan los esquejes en desarrollar raíces
El enraizamiento requiere algo de paciencia. En condiciones favorables, los esquejes pueden comenzar a formar raíces en unas pocas semanas, aunque el tiempo varía según la temperatura, la iluminación y el estado del tallo.
La aparición de hojas nuevas puede ser una señal de que el ejemplar está creciendo. También es posible comprobar con mucha suavidad si el esqueje ofrece resistencia, aunque conviene evitar tirar de él porque podrías dañar las raíces recién formadas.
Cuando tenga un sistema radicular desarrollado, podés trasladarlo a una maceta individual con sustrato para plantas de exterior y buen drenaje. A partir de ese momento, comenzará a producir nuevos tallos y hojas.
Los cuidados para conseguir malvones fuertes y floridos
Una vez que los esquejes estén establecidos, los cuidados son relativamente sencillos. Los malvones necesitan buena luminosidad y pueden crecer muy bien con varias horas de sol directo, siempre que se adapten progresivamente a esa exposición.
El riego debe ser moderado. Lo recomendable es comprobar que la parte superior del sustrato haya comenzado a secarse antes de volver a regar. También hay que evitar que quede agua acumulada en los platos de las macetas, porque el exceso de humedad puede perjudicar las raíces.
Cuando las plantas desarrollen varios tallos, podés despuntar las puntas de crecimiento para estimular la ramificación. Esta práctica ayuda a conseguir ejemplares más compactos y frondosos, con mayor cantidad de ramas.
Con una planta madre, algunas macetas y un poco de paciencia, podés multiplicar tus malvones y renovar el jardín sin gastar de más. También es una buena oportunidad para compartir esquejes con familiares o amigos y llenar de flores distintos rincones de la casa.





