Las 7 flores que podés plantar en noviembre para tener un jardín lleno de color en verano

Noviembre es un buen momento para incorporar especies florales que pueden desarrollarse con el calor y llenar de color patios, balcones y canteros.

Estas son algunas de las plantas que podés incorporar al jardín durante noviembre.

Estas son algunas de las plantas que podés incorporar al jardín durante noviembre.

Noviembre marca una etapa ideal para preparar el jardín de cara al verano. Con temperaturas más elevadas y días cada vez más largos, muchas plantas comienzan a crecer con mayor intensidad y algunas especies ofrecen buenas condiciones para la siembra o el trasplante.

Si querés tener un espacio lleno de flores durante los próximos meses, podés aprovechar esta época para incorporar variedades de distintos colores, tamaños y formas. Algunas crecen fácilmente a partir de semillas, mientras que otras se pueden conseguir como plantines en viveros.

Las 7 flores que podés plantar en noviembre para tener un jardín lleno de color en verano

La elección depende principalmente de la cantidad de sol que recibe el lugar, el espacio disponible y el tiempo que puedas dedicar al riego. Estas siete especies son alternativas interesantes para jardines, patios y macetas durante la temporada cálida.

Zinnias

Las zinnias son una de las opciones más prácticas para sumar flores de diferentes colores. Pueden presentar tonos rojos, amarillos, naranjas, rosados y blancos, y existen variedades de distintas alturas.

Se pueden sembrar directamente en el suelo durante noviembre, en un lugar con varias horas de sol. Necesitan un sustrato con buen drenaje y riegos regulares, especialmente durante el crecimiento inicial.

Las zinnias producen flores de distintos colores y pueden sembrarse directamente en el jardín durante noviembre.

Las zinnias producen flores de distintos colores y pueden sembrarse directamente en el jardín durante noviembre.

Cosmos

El cosmos desarrolla flores delicadas que pueden aparecer en tonos blancos, rosados y violetas. Sus tallos finos y su aspecto liviano permiten darle movimiento a los canteros.

Es una especie que puede sembrarse a partir de semillas y prefiere los sectores soleados. Una vez establecida, tolera períodos breves de sequía, aunque necesita agua durante las etapas de crecimiento y floración.

El cosmos desarrolla flores delicadas en tonos rosados, blancos y violetas, y crece bien en sectores soleados.

El cosmos desarrolla flores delicadas en tonos rosados, blancos y violetas, y crece bien en sectores soleados.

Copetes

Los copetes, también conocidos como tagetes, producen flores amarillas, naranjas o combinadas. Son plantas muy utilizadas en jardines y huertas porque se adaptan a diferentes espacios y tienen una floración prolongada.

En noviembre se pueden incorporar mediante semillas o plantines. Necesitan buena iluminación y un riego moderado, sin dejar el sustrato permanentemente húmedo.

Los copetes se destacan por sus flores amarillas y naranjas y pueden cultivarse en canteros y macetas.

Los copetes se destacan por sus flores amarillas y naranjas y pueden cultivarse en canteros y macetas.

Celosías

Las celosías se destacan por sus inflorescencias de colores intensos y formas particulares. Algunas variedades desarrollan flores plumosas, mientras que otras presentan estructuras compactas que recuerdan a una cresta.

Prefieren los lugares cálidos y soleados, por lo que noviembre es una buena época para iniciar su cultivo. El suelo debe tener buen drenaje y conservar cierta humedad durante el crecimiento.

Las celosías tienen inflorescencias de colores intensos y formas particulares que aportan textura al jardín.

Las celosías tienen inflorescencias de colores intensos y formas particulares que aportan textura al jardín.

Girasoles

Los girasoles son ideales para quienes buscan sumar altura al jardín. Según la variedad, pueden crecer desde algunas decenas de centímetros hasta superar los dos metros.

Se pueden sembrar directamente en el suelo durante noviembre, en un sector donde reciban sol durante buena parte del día. Es importante dejar espacio entre las plantas y elegir variedades acordes al tamaño del jardín.

Los girasoles pueden alcanzar más de dos metros de altura según la variedad y las condiciones de cultivo.

Los girasoles pueden alcanzar más de dos metros de altura según la variedad y las condiciones de cultivo.

Portulacas

La portulaca, también llamada flor de seda, es una especie rastrera que produce flores en tonos rosados, rojos, amarillos, blancos y naranjas.

Se adapta especialmente bien a las temperaturas elevadas y a los lugares soleados. Puede cultivarse en macetas, jardineras y canteros, y necesita un sustrato liviano con buen drenaje. Una vez establecida, tolera períodos cortos sin riego.

Las portulacas producen flores coloridas y toleran bien el calor y los períodos breves sin agua.

Las portulacas producen flores coloridas y toleran bien el calor y los períodos breves sin agua.

Caléndulas

Las caléndulas producen flores amarillas y anaranjadas que aportan color a los espacios exteriores. Aunque suelen asociarse con las temporadas frescas, pueden cultivarse en primavera si reciben las condiciones adecuadas.

En zonas donde noviembre ya presenta temperaturas muy elevadas, conviene ubicarlas en un lugar con sol suave y protección durante las horas más calurosas. También es importante mantener un riego regular y evitar el encharcamiento.

Las caléndulas aportan flores amarillas y anaranjadas y pueden cultivarse en primavera con protección frente al calor intenso.

Las caléndulas aportan flores amarillas y anaranjadas y pueden cultivarse en primavera con protección frente al calor intenso.

Qué tener en cuenta antes de plantar flores en noviembre

Antes de sembrar o comprar plantines, conviene observar cuántas horas de sol recibe el jardín. Las zinnias, los girasoles, las portulacas y los copetes necesitan buena iluminación para florecer, mientras que las caléndulas pueden agradecer cierta protección en los días de calor intenso.

También es importante preparar el suelo o las macetas. Un sustrato aireado, con nutrientes y buen drenaje permite que las raíces se desarrollen sin acumular demasiada humedad.

Durante las primeras semanas, hay que controlar el riego con mayor frecuencia porque las plantas todavía están estableciéndose. Después, cada especie tendrá necesidades diferentes según su tamaño, el clima y el recipiente donde crezca.

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